470. Mi corazón en el ocaso

Poema #470.

Mi corazón en el ocaso.

 

Al atardecer se oye el grito de los murciélagos.

Dos caballos negros saltan en la pradera.

El arce rojo murmura.

El caminante encuentra el hostal en el camino.

Magnífico es el vino joven con las nueces.

Magnífico tambalearse ebrio en el bosque crepuscular .

A través del oscuro follaje suenan campanas dolorosas.

Ya sobre el rostro gotea el rocío.

 

Georg Trakl.

Poeta nacido en Salzburgo, Austria, en 1887. Alternó durante toda su vida el trabajo como farmaceuta y la escritura, fundando el grupo literario Apollo con otros escritores. Su obra estuvo influenciada por escritores como Rimbaud, Novalis y Hölderlin. Durante la primera guerra mundial participó en la batalla de Grodek. Eso le produjo una crisis nerviosa que le conduciría al hospital psiquiatrico de Cracovia, donde se suicidó en 1914.

Hilos de imágenes que, en conjunto, construyen el poema. Un corazón que atraviesa la noche desde el atardecer hasta el rocío. Frases separadas que constituyen trazos de la noche, recuerdos que la retratan y la ponen en evidencia.

@SaetasdeLuis

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346. El vino de los amantes

Poema #346.

El vino de los amantes.

 

¡Hoy me parece espléndido el espacio!

Sin freno, sin espuelas y sin brida,

cabalgando en el vino atravesemos

esos cielos divinos y fantásticos.

 

Vamos a ser los dos como unos ángeles

que abrasa una implacable calentura,

en el cristal azul de la mañana,

sigamos los remotos espejismos.

 

Blandamente mecidos sobre el ala

del torbellino que es inteligente,

en medio de un delirio paralelo,

 

oh hermana mía, nadaremos juntos,

huyendo sin reposos y sin treguas,

hacia aquel paraíso de mis sueños.

 

Charles Baudelaire.

 

María Zambrano dijo de este poeta francés, nacido en 1821 y muerto en 1867, que “es el padre, al par que redentor, de la poesía. Y la ha redimido por aquello que parecía faltarle: la conciencia.” Se interesó por el arte y escribió textos críticos sobre diversos temas al respecto. La buena sociedad de la época lo rechazó y sus Flores del mal, a las que pertenece este poema, fueron perseguidas y mutiladas por la justicia.

Sobre la serie de efectos del vino ya hay un poema publicado en el blog. Éste es el vino de quienes se aman, quienes flotan juntos en esa nube de placer que les otorga la alegría del amor, reforzada por la alegría del vino, que les despoja de todas las barreras y las inhibiciones y los permite nadar hacia ese paraíso de sus sueños. En el delirio del vino y del amor vuelan, y hacen todo posible, porque no importa nada más en ese mundo, sino ellos dos, y su paraíso particular.

@SaetasdeLuis