Revista Borrador

Quiero tomarme unas pocas líneas para agradecerles a todos los que nos siguen leyendo, y aún encuentran en los 600 poemas que hemos subido los maravillosos versos que a nosotros también nos siguen fascinando.

Dejar de actualizar el blog fue una decisión difícil, que venía acompañada de muchos cambios y mudanzas. Hoy, bastante tiempo después, les escribo para comentarles que las ideas y los proyectos continúan y se transforman, en este caso en algo llamado: Revista Borrador. Esta publicación cultural que apenas comenzará su existencia física dentro de dos días ha ido creciendo junto con otros proyectos más pequeños.

Los invito a acercarse a la página (que está apenas en construcción) e indagar en las redes sociales donde estaremos compartiendo más contenido, de nuevas maneras, en relación con la poesía (siempre) y también con otras áreas de la cultura.

Pueden encontrarla en facebook y también en twitter siguiendo a @revistaborrador

@SaetasdeLuis

402. Juguemos al gran juego

Poema #402.

Juguemos al gran juego.

 

Juguemos al gran juego de volar

en esta silla: el mundo es un relámpago.

 

Entro en Pekín, y caigo de cabeza en el Támesis.

Duermo en la tumba etrusca de Tarqüinia.

 

Me troncho el pie en Caracas si te busco en París

y despierto en un muelle de Nueva York sangrando.

 

Pero me sale a abrir la muchacha bellísima

de Praga, cuando el viento me arrebata en Venecia.

 

Arcángeles y sputniks saltan el frenesí

y me estallan los sesos. Déjame en Buenos Aires.

 

Todo y todo es en México lo que empieza en Moscú

y en la rueda, de un trago, llego a Valparaíso.

 

Gonzalo Rojas.

 

Poeta y profesor chileno, estudió Derecho y Literatura en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile. Nació en el año 1917 y falleció en el 2011. Ha recibido premios internacionales como el I Premio de Poesía y Ensayo Octavio Paz, en 1998; el Cervantes, en 2003 y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 1992.

Recorrer el mundo y dejar en cada uno de los lugares visitados un trozo de uno mismo, intercambiarlo por un fragmento de esa tierra que permanecerá con nosotros; constituirnos como un mapamundi: una misma tierra con perspectivas diferentes, con rasgos característicos. Hay que jugar, porque la vida es juego, y los juegos, juegos son.

@SaetasdeLuis

332. Ruiseñores de nuevo

Poema #332.

Ruiseñores de nuevo.

 

en el gran cielo de la poesía / mejor dicho /

en la tierra o mundo de la poesía que incluye cielos / astros / dioses / mortales /

está cantando el ruiseñor de keats / siempre /

pasa rimbaud empuñando sus 17 años como la llama de amor viva de san juan /

a la teresa se le dobla el dolor y su caballo triza

el polvo enamorado de francisco de quevedo y villegas /

el dulce garcilaso arde en los infiernos de john donne /

de césar vallejo caen caminos para que los pies de la poesía caminen /
pies que pisan callados como un burrito andino /

baudelaire baja un albatros de su reino celeste /

con el frac del albatros mallarmé va a la fiesta de la nada posible /

suena el violín de verlaine en la fiesta de la nada posible / recuerda

 

que la sangre es posible en medio de la nada /

que girondo liublimará perrinunca lamora / y

girarán los barquitos de tuñón

contra el metal de espanto que obusó a apollinaire /

 

oh lou que desamaste la eternidad de viaje /

el palacio de exceso donde entró la sabiduría de blake /

el paco urondo que forraba en lamé la felicidad

para evitarle fríos de la época /

 

roque dalton que trepaba por el palo mayor de su alma y gritaba “Revolución”

y veía la Revolución y la Revolución era la sola tierra firme que veía /

y javier heraud que fue a parar tiernísimo a la selva /

y abrió la selva de la boca con su torrente claro /

 

y el padre darío que a los yanquis dijo no /

como sandino dijo no /

y el frente amplio de la poesía y de la guerra les volvió a decir no /

y nicaragua brilla en su ejercicio de amar /

 

martí yendo viniendo por el aire con los muertos queridos

que vio volar como una rosa blanca /

¿no ves a mis compañeros volar por el aire ochenta años después? /

¿estás despierto para que sigamos diciendo no? /

 

¿los muertos se ponen pálidos como magdalena cuando amasaba

sus panes con más lágrimas que harina? / ¿hasta que venga el día? /

¿día en que toda américa latina subirá lentamente? /

¿amorosamente? / ¿navegando como hacen mis planetas del sur? /

 

ahora canta el ruiseñor del griego al fondo de los siglos /

pasa walt whitman con el ruiseñor al hombro cantando en paumanok /

pasa el comandante guevara a hombros del ruiseñor /

pasa el ruiseñor que se alejó de la vida callado como un burrito andino

 

en representación de los que caen por la vida /

pasa la luna de rosados dedos /

pasa safo abrigando al ruiseñor

que canta / canta / canta /

 

Juan Gelman.

Poeta y periodista argentino. Nació en Buenos Aires en 1930 y ha ganado múltiples premios literarios como el Cervantes, en el año 2007 y el Premio Juan Rulfo en el año 2000. Su obra poética es extensa y variada, pero siempre conectada con su vida política y social; desde sus orígenes con el grupo “El pan duro”, que profesaba la idea de que la poesía debía ser un bien de primera necesidad y debía estar vinculada con la actividad política, pasando por una escritura con humor y mucha libertad en el lenguaje, textos sobre el exilio y la dictadura, hasta su poemario del 2011, “Mundar”, en el que continúa con la esperanza de un futuro distinto, política, social y culturalmente.

En el poema plasma una serie de filiaciones, textos clásicos e importantes de conocer para quienes se adentran en la poesía. Algunas de esas referencias ya se pueden encontrar en el blog (como la llama de amor viva o el polvo enamorado, entre otros), y otras seguramente irán apareciendo (aprovecho para invitarlos a colaborar, si lo desean). Además de reconocer algunos de los textos literarios significativos para él, se conecta con aquello que también es importante en su obra: lo político, a través de Roque Dalton. Su uso de las mayúsculas -sólo en la palabra revolución- también nos da una clave sobre lo que quiere resaltar y nos quiere transmitir, sobre lo que cree y es importante para él. Su enumeración habla, pues, de esos poemas que van dejando huella y que se conectan en (y con) nuestra voz de manera sutil -o marcada-, esa influencia que nos enlaza y nos vincula.

@SaetasdeLuis

238. El alba

Poema #238.

El alba.

 

El alba

nada más que una aurora

para la aparición de esas dunas

mal estibadas que una retina vaga

hace avanzar a mi pesar

espacio de vuelo de las ultimas parábolas

esbozado en las fiebres de los soles estrechados

 

es surge de entre los ensueños que me conmueven aquí

el follaje y su escrito

en adorno que se extenúa

retención de pájaros

sobre los muros del delirio

regiones muertas de otroras periferias

 

nada más que una aurora

extensión de mi mismo al azar de las nubes

en el paroxismo de la noche negada

acoge incluso aquella en que me libero

mis pálidas falanges para medir mi huella

han capturado los lugares que de día

el cuerpo alucina

 

Mostafa Nissabouri.

traducido del francés por Fayçal A. Bentahar

 

Mostafa Nissabouri, nacido en 1943, en Casablanca (Marruecos), es uno de los autores más representativos de la poesía marroquí en lengua francesa. Sus libros de poesía, que pasan por ser autenticas visiones del verbo en su exploración del espacio y los tiempos concentrados que permite, lindan entre la reflexión filosófica y el éxtasis espiritual, en ese purgatorio intermedio en el que el dolor y el sufrimiento maduran su reconversión en plenitud mientras atraviesan el espacio abierto y enigmático de lo real. Ha publicado Plus haute mémoire (Memoria más elevada), en 1968, La Mille et Deuxième Nuit (La Mil y Segunda noche), en 1975. En 1999 aparece el libro Approche du désertique / Aube (Aproximación de lo desértico / Alba), del cual ha sido extraido este poema. No había sido traducido al español, por lo cual este poema es inédito en esta lengua. Una traducción de la obra integral de este poeta está en curso por el autor de estas líneas.

Cabe apuntar que Marruecos, debido a su historia, tanto ancestral como reciente, ha sido espacio de confluencia de cuatro culturas: la occidental: la más reciente, de la mano de Francia y España, a través del colonialismo que cubrió parte del proceso de modernización y de laicización de las estructuras políticas del país; la arabo-musulmana: venida del Oriente Medio, y que ha legado un importante bagaje cultural y espiritual; la bereber: autóctona e históricamente la que más ha perdurado e influenciado la población, y cuyas raíces se pierden en tiempos del Imperio romano; y finalmente, en proporción reducida aunque no menos significativa, la judía: también autóctona y/o venida, a su vez, del Este. No es, pues, extraño que los poetas marroquíes escriban en distintas lenguas, lo que denota la riqueza cultural del país, encrucijada de culturas.

Los escritos de Nissabouri han sido publicados principalmente por las revistas Souffles e Integral, dos revistas que contribuyeron a crear un espacio cultural propicio al renovamiento de la literatura del Marruecos contemporáneo. La primera, fundada en 1966 por los poetas francófonos Mostafa Nissabouri y Abdellatif Laâbi, Souffles fue una revista cultural y literaria que desde sus inicios tuvo una clara vocación política y que en los últimos años de su existencia llegó a convertirse en uno de los principales medios de expresión de dos organizaciones –Ilal Aman y 23 Mars– ligadas al emergente movimiento marxista-leninista marroquí de la época, que desempeñaron un importante papel en las artes plásticas. Si bien surgió con la intención de renovar la literatura marroquí, desde un principio se interesó por otras manifestaciones artísticas como la pintura, el teatro o el cine.

El objetivo fundamental de Souffles era contribuir a modernizar la cultura y la identidad nacional marroquí. Sus fundadores fueron jóvenes intelectuales procedentes, en la mayor parte de los casos, de familias acomodadas que habían sido educados para dirigir el nuevo Marruecos. Estos jóvenes consideraban que la conservación, difusión y promoción del arte y la cultura era un elemento fundamental en el proyecto de construcción del Marruecos moderno. Un proyecto que no podía basarse sólo en el arabismo (pues eso suponía ignorar el legado tanto de la cultura bereber como judía) y que debía servir para que el pueblo marroquí se liberara de una vez por todas de la herencia colonial que había empobrecido enormemente la riqueza y pluralidad cultural y patrimonial de este país norteafricano. A juicio de los responsables de Souffles había que reformar integralmente la enseñanza artística y literaria (que contribuía a reforzar la visión colonialista, marginando, por ejemplo, el arte caligráfico árabe en beneficio de la escultura y la pintura de carácter figurativo) y poner en marcha políticas públicas que ayudaran a combatir el proceso de aculturación que estaba sufriendo la sociedad marroquí.

Hoy, pese a que los desafíos son numerosos y arduos, cabe la esperanza, la lucha y un horizonte. Cabe, pues, imaginar el alba.

@enbleuadorable

(contribución)

188. Esperando a los bárbaros

Poema #188.

Esperando a los bárbaros.

 

¿A qué esperamos, reunidos en el fórum?

 

A los bárbaros que deben llegar hoy.

¿Por qué no ocurre nada en el senado?

¿Por qué los senadores están sentados sin legislar?

 

Porque hoy llegan los bárbaros.

¿De qué serviría que los senadores hicieran ahora leyes?

Una vez que estén aquí, ellos harán la legislación.

¿Por qué se ha levantado tan temprano nuestro Emperador?

¿Y por qué está sentado en el trono en la puerta de la ciudad,

con gran pompa y corona?

 

Porque hoy llegan los bárbaros

y el Emperador espera recibir a su jefe.

Incluso tiene un pergamino que darle,

repleto de títulos, con nombres imponentes.

¿Por qué hoy salen nuestros dos cónsules y pretores

vistiendo sus escarlatas togas bordadas?

¿Por qué se han puesto pulseras con tantas amatistas,

sortijas relucientes con magníficas esmeraldas?

¿Por qué hoy salen con elegantes varas

hermosamente trabajadas en oro y plata?

 

Porque hoy llegan los bárbaros

y cosas como éstas les deslumbran.

¿Por qué no vienen nuestros distinguidos oradores de costumbre

a hacer sus discursos, a decir lo que tengan que decir?

 

Porque hoy llegan los bárbaros

y les aburre la retórica y los discursos públicos.

¿Por qué esta repentina perplejidad, esta confusión?

(Qué serias se han vuelto las caras de la gente.)

¿Por qué las calles y las plazas se vacían tan rápidamente,

todo el mundo volviendo a casa absortos en meditación?

 

Porque ha caído la noche y los bárbaros no han llegado.

Y algunos de nuestros hombres recién llegados de la frontera dicen

que ya no hay bárbaros.

¿Y ahora qué va a ser de nosotros sin los bárbaros?

Aquellas gentes eran una especie de solución.

 

Constantino Cavafis.

 

Su nombre puede encontrarse escrito de distintas formas: Kavafy, Kavafis, y otras variaciones. Es un poeta griego que vivió entre 1863 y 1933. Hoy en día es considerado una de las figuras más importantes de la poesía del siglo XX. Su obra consta de 154 poemas que consideró acabados y forman la edición canónica, más un cierto grupo de composiciones que, para él, no habían alcanzado su forma definitiva. Poemas como éste hablan de grandes momentos históricos y de la decadencia de los mismos, pero, a su vez, salen de la historia y se muestran intemporales.

Lo bárbaro resulta de suma importancia para el equilibrio de la vida humana. Ésta se armoniza con el encuentro de la civilización con la barbarie; ambas tienen y requieren su espacio. En la Grecia Antigua, cuando las polis se encontraban en una relativa decadencia, fueron conquistadas por razas bárbaras que le dieron una vitalidad diferente: sucedió, en primera instancia, en el caso de los Macedonios, que llevó al imperio de Alejandro Magno, y posteriormente a la conquista romana que llevó a la civilización que conocemos. De alguna forma, “aquellas gentes” fueron una especie de solución, y en muchas otras ocasiones los hemos considerado “una especie de solución”, cuando la civilización se está desmoronando, cuando cierta manera de vivir en sociedad se vuelve obsoleta, es necesario un período de caos que reformule y replantee la vida humana. ¿Qué pasaría si no llegase este cambio cuando es necesario? La decadencia seguiría su avance hasta que no quedasen sino ruinas. El cambio es nuestra esencia, el cambio es necesario.

Aún así, importa también que no esperemos, reunidos y sentados, a que llegue. Si continuásemos realizando nuestras actividades, si siguiésemos con los discursos, y la cultura, y no nos detuviésemos pensando que “a los otros les aburre”, sino que creyésemos en el valor de nuestra cultura, en la importancia de preservarla y de continuarla, ¿quién sabe qué sucedería? En el compartir de las culturas está el enriquecimiento de la humanidad, como ha sucedido a lo largo de la historia.

@SaetasdeLuis.

Trazos de la memoria (trazosdelamemoria.wordpress.com)

“La invasión de los bárbaros” o “Los Hunos en Roma”, cuadro de Ulpiano Checa.

8. Sobre salvajes

Poema #8.

Sobre salvajes.

Los pemones de la Gran Sabana llaman al rocío Chirïké-yeetakuú, que significa Saliva de las Estrellas; a las lágrimas Enú-parupué, que quiere decir Guarapo de los Ojos, y al corazón Yewán-enapué: Semilla del Vientre. Los waraos del delta del Orinoco dicen Mejokoki (El Sol del Pecho) para nombrar al alma. Para decir amigo dicen Ma-jokaraisa: Mi Otro Corazón. Y para decir olvidar dicen Emonikitane, que quiere decir Perdonar.


Los muy tontos no saben lo que dicen

Para decir tierra dicen madre

Para decir madre dicen ternura

Para decir ternura dicen entrega


Tienen tal confusión de sentimientos

que con toda razón

las buenas gentes que somos

les llamamos salvajes.

Gustavo Pereira.


Poeta y ensayista venezolano nacido en Margarita en 1940. Doctorado en la Universidad de París y fundador del Departamento de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de Oriente. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en el año 2000, y hace poco ganó el premio Víctor Valera Mora. Ha escrito más de treinta libros y, cabe destacar, le debemos el hecho de que la palabra ‘cultura’ aparezca en el preámbulo de la Constitución. De algo tiene que servir eso en algún momento, ¿no? Sería bueno si se hablara más sobre la cultura y su importancia.

Gustavo Pereira ha sido un defensor incansable de los derechos indígenas, y es realmente alguien en quien uno puede percibir la pasión sincera por el tema. Tuve la oportunidad de conocerlo y de escucharlo hablar en persona sobre los pueblos indígenas y, al comenzar a contar anécdotas y hablar más sobre sus vivencias, sus ojos brillan y su tono de voz cambia. Recuerda un montón de experiencias con la cultura indígena. Detalles maravillosos como los que deja plasmados en este poema, en el que vemos cómo el lenguaje es capaz de diferenciar enormemente nuestra manera de ver el mundo. La perspectiva indígena es naturalmente metafórica, mucho más esencial, conectada con la naturaleza. La cultura de una sociedad se enriquece con el conocimiento de otras culturas y el contacto e intercambio con las mismas; destruir y absorber no es tan enriquecedor como convivir, aprender de las otras culturas, como lo son las muchas culturas indígenas que tenemos dentro de nuestro territorio.

Comprender modos de vida y no juzgar. Es hermoso lo que muestra el poema, lo que dicen las lenguas indígenas sobre emociones que nosotros, también, sentimos, y la manera en la que lo hacen. Es hermoso notar que las palabras pueden disminuir el puente que las separa de las emociones, de la realidad, y de las cosas, y que hay palabras que pueden ser, en sí mismas, poesía. Si no juzgamos a otros como “salvajes” o “desiguales” por no compartir nuestros puntos de vista y aprendemos de ellos, nos abrimos a una nueva perspectiva, a una nueva posibilidad, y crecemos. Tanto los lenguajes como las culturas indígenas son realmente apasionantes, y hay mucho que podríamos (re)aprender de ellos.

Les dejo una carta del jefe Sioux de Seattle al presidente de los Estados Unidos en la época, una carta que Gustavo Pereira suele recomendar cuando habla del tema: http://www.ciudadseva.com/textos/otros/seattle.htm

@SaetasdeLuis