598. En una estación del metro

Poema #598.

En una estación del metro.

 

La aparición de estos rostros en la multitud;

pétalos en una rama oscura y húmeda.

 

Ezra Pound.

Nace en Idaho, Estados Unidos, en el año 1885 y muere en Venecia, Italia, en 1972. Poeta, ensayista, músico y crítico estadounidense perteneciente a la llamada “Generación perdida” que predicó el rescate de la poesía antigua para ponerla al servicio de una concepción moderna. Vivió un tiempo en París y, luego, en Italia, donde se volvió admirador de Benito Mussolini y del fascismo; lo antes mencionado hizo que se le juzgara por traición tras la guerra, en Estados Unidos. Por intervención de figuras del mundo cultural se le declaró “loco”, salvándolo así de una posible pena de muerte. Luego de doce años internado en el hospital de St. Elizabeth volvió a Italia, donde permaneció hasta su muerte.

Mezclar lo urbano con lo natural, la escritura contemporánea con la antigua. Aproximarnos a nuestras experiencias y a otras más, trascender la visión cotidiana del metro. Casi un haiku urbano, un agujero en la cotidianidad que abre otra visión, un poco más allá, hacia otro mundo, otra manera de ver las cosas.

@SaetasdeLuis

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255. Lugar común desinfectado

Poema #255

Lugar común desinfectado

Lugar común desinfectado,

hoy resplandece lo humilde

de tan obvio:

sólo en silencio

descubro

que Suenas.

Armando Rojas Guardia

Poeta venezolano. Nacido en Caracas en el año 1949. Entre sus poemarios se encuentran: “Del mismo amor ardiendo” (1979), “Yo que supe de la vieja herida” (1985), “Hacia la noche viva” (1989),  ”Fuera de tiesto” (2008), entre otros. Fue miembro  del grupo Tráfico y participó en el Taller de Calicanto y Antonia Palacios. Ya tenemos varios poemas de él publicados en Trazos de la memoria.

Lo pequeño, lo común, lo sencillo, lo obvio está allí, en todo. En ocasiones resplandece y descubrimos o reconocemos su existencia, lo obvio acostumbra pasar desapercibido. Resplandecer, aquí, es la conjugación de un momento. El instante en que el silencio existe y se revela el sonido. Aquello pequeño y común se hace presencia eminente. Algo que ha estado allí empieza a tomar cuerpo, en un lugar común desinfectado.

@LauraAlessR

172. Sólo para decir

Poema #172.

Sólo para decir.

 

Que me comí

las ciruelas

que estaban

en la nevera

 

y que

tal vez

guardabas

para el desayuno

 

Perdóname

estaban deliciosas

tan dulces

y tan frías.

 

William Carlos Williams.

Ejerció como médico y escribió dramas y prosa antes de convertirse en uno de los poetas más innovadores del siglo XX. Nació en Nueva Jersey, Estados Unidos, en 1883 y falleció en 1963. Se asocia en sus primeros años al modernismo y al imaginismo, pero pronto abandona la veta experimental para jugar con las posibilidades coloquiales del inglés. Su buen oído para los ritmos naturales del inglés, que se evidencia en toda su obra, le permite liberarse de la métrica de la versificación y hacer al lenguaje fluir en el poema.

Con absoluta cotidianidad y sencillez, el poema transmite igualmente su cualidad de poema, que resulta innegable. No habla de un tema rebuscado, no es hermético, no es trascendental, no es más que una nota que podría encontrarse cualquier mañana en la nevera, y es más que eso: en la construcción del poema, la selección de las palabras y el lenguaje, el ritmo y la estructura resalta la belleza de las mismas. Y así, brota la poesía de la cotidianidad.

@SaetasdeLuis