453. La caída

Poema #453

La caída

La muerte de un hombre es como la caída de una poderosa nación
que tuvo valientes ejércitos, capitanes y profetas,
y ricos puertos y barcos en todos los mares,
pero ahora no socorrerá ninguna sitiada ciudad,
no entrará en ninguna alianza,
porque sus ciudades están vacías, su población dispersa,
su tierra que una vez proveyó de cosechas está saturada de cardos,
su misión olvidada, su lengua perdida,
el dialecto de un pueblo puesto sobre inaccesibles montañas.

Czesław Miłosz

Poeta polaco. Nació en Lituania el 30 de junio de 1911. También fue abogado y traductor. Tradujo al polaco obras de Baudelaire, T. S. Eliot, John Milton, Shakespeare, Simone Weil, y Walt Whitman. Miembro del grupo literario Żagary. Recibió el título de Doctor Honoris Causa en Letras por la Universidad de Míchigan en 1977 y el Premio Nobel de Literatura en 1980. Fallece el 14 de agosto de 2004.

Una nación, que alguna vez fue poderosa, poco a poco descubre que hace mucho que cayó. Ahora, sus ciudades están vacías. Sus ciudadanos no logran entenderse entre ellos, solo una tensa calma los habita. Ellos parece que esperan, después de la muerte, aún siguen esperando. Quién, entonces, subirá a las montañas, quién recuperará el dialecto que los define, la lengua que los articula.

@LauraAlessR

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334. Varados

Poema #334.

Varados.

 

Tras empinado ascenso,

hasta llegar más alto que las nubes

y más arriba aún,

Ícaro e Ícara se precipitan

más rápido de lo previsto,

pero aterrizan suavemente en las dunas,

donde -más empinado aún-

planean el siguiente vuelo.

 

Günter Grass.

Poeta, ensayista y novelista alemán nacido en Dánzig (actualmente Polonia) en el año 1927. Actualmente reside en Berlín y es una de las figuras más importantes de la literatura alemana contemporánea. Obtuvo, en el año 1999, el Premio Nobel de Literatura y el Premio Príncipe de Asturias. A los 17 años de edad perteneció a las Waffen-SS durante la Segunda Guerra Mundial, pero sólo por unos meses, y el escritor afirma que no lo hizo de manera voluntaria.

Otra versión del mito de Ícaro, quien en esta ocasión tiene una compañera en el vuelo, el descenso y la caída; y con quien, en esta ocasión, vuelve a procurar un siguiente vuelo. Como si la unión con esta Ícara le permitiera salvarse de la osada locura de desear el vuelo y le permitiera una y otra vez ascender y caer, aún conociendo la imposibilidad de cada esfuerzo, por la compañía con la que planea cada viaje. Un imposible que hace(n) posible.

@SaetasdeLuis