489. Déjame ser

Poema #489

Déjame ser

Deja llevarme mi última aventura.
Déjame ser mi propio testimonio,
y dar fe de mi propia
desmemoria.
Déjame diseñar mi último rostro,
apretar en mi oído los pasos de la lluvia
borrándome el adiós definitivo.

Déjame naufragar asida
a un paisaje, una nube,
al vuelo humilde de un gorrión,
a un brote renaciente,
o siquiera al relámpago
que abra en dos mi último cielo.

Sujétame los brazos.
engrilla mis tobillos,
empareda mis párpados.
Pero tatuada una flor en la pupila,
crucificada un alba debajo de la frente,
acurrucado un beso en la raíz de la lengua,
déjame ser mi propio testimonio.

Josefina Plá

Poetisa, dramaturga, narradora, ensayista, ceramista, crítica de arte, pintora y periodista. Nació en Isla de Lobos, España, en 1903 . Tuvo una gran influencia sobre futuras generaciones de intelectuales de Paraguay. A lo largo de su vida recibió numerosos premios y distinciones por su labor literaria y en defensa de los derechos humanos y la igualdad entre hombres y mujeres. Fue fundadora, a inicios de los años 50 en el siglo pasado, junto a Joao Rossi y a Olga Blinder, del “Grupo Arte Nuevo”, motor de la innovación en las artes plásticas del Paraguay. Su obra abarca el campo de la creación literaria con más de cuarenta títulos en poesía, narrativa y teatro. Fallece en Asunción, Paraguay, en 1999.

Despojarse de sí mismo, más allá del cuerpo, más allá del pensamiento… Para naufragar, para perder… Allí, el rencuentro, allí el inicio.

@LauraAlessR

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218. XXIII [Por una mirada, un mundo]

Poema #218.

XXIII.

 

Por una mirada, un mundo,

por una sonrisa, un cielo,

por un beso… yo no sé

qué te diera por un beso.

 

Gustavo Adolfo Bécquer.

 

Fue un poeta y narrador adscrito al romanticismo, aunque escribió en la etapa histórica perteneciente al realismo. Nació en Sevilla en 1836 y murió en Madrid apenas en 1870. Su obra adquirió mayor prestigio después de su muerte, cuando muchos de sus textos fueron publicados. Tanto las Rimas como las Leyendas son sus trabajos más conocidos.

Una de las Rimas más conocidas, junto con la XXI, en las que resulta evidente todo el romanticismo del poeta, quien, con unos pocos versos, busca transmitir una sentimiento que se desborda. Los versos ofrecen; lo ofrecen todo, pero también tientan, dejan el misterio y activan la curiosidad, buscan capturar la atención y acercar a la persona a quien van dirigidos para que averigue qué obtendría por un beso. Es todo un juego de seducción sutil, en el que se comienza con la mirada, y que cada gesto tiene importancia hasta llegar al beso y a lo que dice el poeta: “yo no sé/ qué te diera por un beso”. Imaginemos.

@SaetasdeLuis

Trazos de la memoria

Rima XXIII de Gustavo Adolfo Bécquer

214. Adolescencia

Poema #214.

Adolescencia.

 

En el fondo de mis sueños

siempre te encuentro cuando amanece.

Qué ensanchamiento en el exilio, por el vagabundaje de

claras fuentes azules.

En el fondo de mis sueños

la aurora fugitiva. Sólo la sombra

concluye mi única estrella, mi último día.

 

Juan Sánchez Peláez.

Nació en Altagracia de Orituco, estado Guárico, en 1922. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en el año 1975, y un doctorado honoris causa en la Universidad de Los Andes en el año 2001. Vivió durante un tiempo en Chile, donde se relacionó con el grupo de poetas surrealistas “La Mandrágora”. Su poesía señaló un camino nuevo en la poesía venezolana de la época. Este poema pertenece a su primer libro: Elena y los elementos (1951).

Desde la primera ocasión en la que leí este poema, hace un tiempo ya, me ha intrigado. Mueve algo en mí que siempre logra escabullirse de cualquier comprensión, pero que sigue ahí, picando e invitándome a ahondar más en ese fondo de los sueños. Leí tantas veces el poema buscando, en vano, una clave, que logré aprendérmelo de memoria, con lo difícil que eso resulta para mí. Los versos siguen fascinándome, pero no puedo decir qué significan, “así como no puedo explicar lo que sea un beso” (como dice Hanni Ossott). No puedo decir, siquiera, lo que generan en mí. Los dejo hablar por sí mismos, entonces.

@SaetasdeLuis

180. [Preguntas, Lesbia, cuántos besos tuyos]

Poema #180.

 

Preguntas, Lesbia, cuántos besos tuyos

me serían bastantes y de sobra.

Tantos como la arena que de Libia

yace con laserpicios en Cirene,

entre el ardiente oráculo de Júpiter

y el sepulcro del viejo y sacro Bato;

o tantos como estrellas que contemplan,

cuando calla la noche, los amores

furtivos de los hombres. Tantos besos

a este loco le bastan y le sobran:

que no puedan contarlos los mirones

ni echarles maldiciones envidiosas.

 

Catulo.

 

Poeta latino que nació en Verona en el año 87 a.C. y murió en Roma alrededor del 57 a.C., donde estudió, se enamoró de Clodia, casada con el gobernador de la Galia Cisalpina y hermana del tribuno Plubio Clodio Pulcro, enemigo de Cicerón. Ella aparece en sus versos con un nombre de valor métrico equivalente, Lesbia, que refiere a la afición común de los amantes a Safo de Lesbos. Continúa hablando de la misma manera amorosa que en otro de sus poemas, publicado anteriormente.

Algunos de los temas del otro poema publicado en el blog se repiten: los besos y su cantidad, la posibilidad de que los mirones los cuenten y, así, les echen maldiciones envidiosas, y el deseo de más que siempre tiene el enamorado. ¿Cuántos besos son suficientes, siquiera, cuántos bastarían para quedar satisfechos? Tantos como las estrellas o los granos de arena, porque resultan incontables. Entregarse al amor es entregarse a lo infinito, a lo inconmensurable. Nos entregamos a eso que nos envuelve y nos excede, nunca es bastante, nunca de sobra.

@SaetasdeLuis

171. Para secarme el temor

Poema #171

Para secarme el temor

Entonces, tú como te dormiste, yo pensé,

ojalá te hiciera la autopsia, ojalá te desmenuzara

en plumas,

estabas callado y ausente,

fue cuando dije una frase bonita y la guardé

me diste un beso encuentro-despedida

te abracé con mucha fuerza como a una toalla,

para no caer ni del beso ni del baño,

un beso estilo recuerdo

para secarme el temor.

Cecilia Ortiz

Poeta venezolana. Nació en el Estado Aragua en 1951. Es dibujante y pintora. Encargada de talleres de poesía, colaboradora de periódicos y revistas. Entre sus poemarios publicados se encuentran: “Trébol de una memoria” 1978, “Autorretrato” 1993, “Naturaleza inventada” 2004″, “Daños espirituales” 2007, entre otros.

Eso que guarda ella. Eso que supo desde el primer contacto. Ese entender, saber, con el cuerpo. Un temor esparcido por el cuerpo. Temor que busca asidero. Asidero para soltar poco a poco, como al recuerdo.

@LauraAlessR