Revista Borrador

Quiero tomarme unas pocas líneas para agradecerles a todos los que nos siguen leyendo, y aún encuentran en los 600 poemas que hemos subido los maravillosos versos que a nosotros también nos siguen fascinando.

Dejar de actualizar el blog fue una decisión difícil, que venía acompañada de muchos cambios y mudanzas. Hoy, bastante tiempo después, les escribo para comentarles que las ideas y los proyectos continúan y se transforman, en este caso en algo llamado: Revista Borrador. Esta publicación cultural que apenas comenzará su existencia física dentro de dos días ha ido creciendo junto con otros proyectos más pequeños.

Los invito a acercarse a la página (que está apenas en construcción) e indagar en las redes sociales donde estaremos compartiendo más contenido, de nuevas maneras, en relación con la poesía (siempre) y también con otras áreas de la cultura.

Pueden encontrarla en facebook y también en twitter siguiendo a @revistaborrador

@SaetasdeLuis

567. Distancia justa

Poema #567

Distancia justa

En el amor, y en el boxeo
todo es cuestión de distancia
Si te acercas demasiado me excito
me asusto
me obnubilo              digo tonterías
me echo a temblar
pero si estás lejos
sufro entristezco
me desvelo
y escribo poemas.

Cristina Peri Rossi

Poeta uruguaya. Nació en Montevideo el 12 de noviembre de 1941. Además de poeta es narradora, traductora y ensayista uruguaya. Estudió literatura comparada. Ha efectuado traducciones principalmente de Clarice Lispector. Ha publicado varios libros, entre ellos: “Evohé” 1971, “Diáspora” 1976, “Lingüística general” 1979, “Babel bárbara” 1991, “Aquella noche” 1996, entre otros.

En el amor, y en el boxeo todo es cuestión de danza. Muy cerca nos pisamos, nos sofocamos. Si estamos muy separados, quedo sola y escribo poemas. El desequilibrio se justifica en el arte.

@LauraAlessR

530. [Llorar a lágrima viva]

Poema #530.

 

Llorar a lágrima viva.

Llorar a chorros.

Llorar la digestión.

Llorar el sueño.

Llorar ante las puertas y los puertos.

Llorar de amabilidad y de amarillo.

Abrir las canillas,

las compuertas del llanto.

Empaparnos el alma, la camiseta.

Inundar las veredas y los paseos,

y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.

Asistir a los cursos de antropología, llorando.

Festejar los cumpleaños familiares, llorando.

Atravesar el África, llorando.

Llorar como un cacuy, como un cocodrilo…

si es verdad que los cacuíes y los cocodrilos

no dejan nunca de llorar.

Llorarlo todo, pero llorarlo bien.

Llorarlo con la nariz, con las rodillas.

Llorarlo por el ombligo, por la boca.

Llorar de amor, de hastío, de alegría.

Llorar de frac, de flato, de flacura.

Llorar improvisando, de memoria.

¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

 

Oliverio Girondo.

Poeta argentino (1891-1967) nacido en Buenos Aires, en el seno de una familia adinerada que le procuró una esmerada educación en importantes centros educativos europeos. Estudió Derecho y, muy pronto, a raíz de sus contactos con los poetas exponentes de la vanguardia europea, publicó en 1922 su primer libro de poemas, “Veinte poemas para ser leídos en el tranvía”.

Tomar cualquier cosa como un oficio, como un arte. Practicar y entregarse a ello con todo el cuerpo, todo el tiempo, todo el espacio. Es la única manera de volverse maestro en un arte, como también puede serlo llorar.

@SaetasdeLuis

350. Tiempo necio

Poema #350.

Tiempo necio.

 

Errada va la vida mía

en lugar de atracar bancos

entierro dineros

en sus bóvedas

Víctor Valera Mora.

Poeta y sociólogo venezolano. Nació en Valera en 1935 y falleció en Caracas en 1984. Varios de sus poemas han sido publicados ya en Trazos de la memoria. Fue miembro fundador de la Pandilla de Lautréamont y militó en el Partido Comunista. A lo largo de su vida escribió una poesía comprometida políticamente y que en muchas ocasiones ha sido tildada de panfletaria. Obtuvo el Premio CONAC de poesía en 1980. Este poema pertenece a “Del ridículo arte de componer poesía”.

Hablamos de revolución, de protesta y de cambio, de luchas y de revueltas, de enfrentamientos y acciones, y se evaporan las palabras mientras seguimos dejándonos llevar por lo estipulado. Nada logramos, y en vez de arriesgarnos, seguimos en una marcha habitual en la que se nos va la vida. Y ahí vamos, a veces… en lugar de hacer lo que queremos, hacemos lo contrario, sin siquiera darnos cuenta.

@SaetasdeLuis

323. Cine mudo

Poema #323

Cine mudo

No es que le falte
el sonido,
es que tiene
el silencio.

Fina García Marruz

Poeta cubana nacida en 1923. Publicó sus primeros poemas en los años cuarenta, como parte del grupo “Orígenes”, en el que también estuvo su esposo, Cintio Vitier. Obtuvo el doctorado en Ciencias Sociales en 1961, dedicándose entonces a la investigación literaria. Ha recibido numerosas distinciones entre las que destacan el Premio Nacional de Literatura de su país, en 1990, el Iberoamericano de Poesía “Pablo Neruda”, en el 2007 y el XX Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, en el 2011.

El silencio tiene algo que decir.
Hay palabras (imágenes) cargadas de profundos silencios.
En la vida hay silencios agradecidos y silencios que agradecer.

@LauraAlessR

304. La mala suerte

Poema #304.

La mala suerte.

 

¡Para alzar una carga tan pesada

se requiere el valor que tuvo Sísifo!

Aunque se ponga el alma en trabajar,

el Arte es largo y nuestro tiempo corto.

 

Lejos de sepulturas afamadas,

iré hacia un camposanto solitario;

mi corazón, como un tambor de luto,

redoblando con fúnebres fanfarrias.

 

Muchas joyas están bajo la tierra

en medio de tinieblas y de olvido,

donde no llegan sondas ni azadones.

 

Muchas flores despiden sin quererlo

su perfume más dulce y más arcano

envueltas en profundas soledades.

 

Charles Baudelaire.

Poeta, crítico de arte y traductor francés (1821-1867), exponente del simbolismo, quien rompió con las formas poéticas clásicas compartiendo opiniones sobre la modernidad, el arte, la cultura y la poesía. Sus “Flores del mal”, a las que pertenece este poema, fueron perseguidas y mutiladas por la ley, buena parte de la sociedad de la época lo excluyó y quedó para la historia como un “poeta maldito”.

La mala suerte que proclamó fue casi una profecía de su vida y su funeral. Un perfume dulce y arcano despidió su escritura en su profunda soledad, y sus flores del mal se han mantenido a través de los años, adquiriendo importancia y reconocimiento. Cierto es que el arte es largo y la vida corta, que nos parecemos mucho a Sísífo, quien debe empujar la piedra sin cesar hasta la cima para verla caer y empezar de nuevo. ¡Vaya valor necesitamos para no perder el ímpetu! Y seguimos trabajando, aunque se nos acalambre el alma y nuestro esfuerzo sea minúsculo ante la infinitud del arte.

@SaetasdeLuis

 

267. Bitácora

Poema #267

Bitácora

No conoce el arte de la navegación
quien no ha bogado en el vientre
de una mujer, remado en ella,
naufragado
y sobrevivido en una de sus playas.

Cristina Peri Rossi

Poeta uruguaya. Nació en Montevideo el  12 de noviembre de 1941. Además de poeta es narradora, traductora y ensayista uruguaya. Estudió literatura comparada. Ha efectuado traducciones principalmente de Clarice Lispector. Ha publicado varios libros, entre ellos: “Evohé” 1971, “Diáspora” 1976, “Lingüística general” 1979, “Babel bárbara” 1991, “Aquella noche” 1996, entre otros.

Olas recurrentes.

Es que la mar es mujer y cambia con las faces de la luna.

Mujer, ¿cuántas playas te conforman?

Entonces, no has de llamarte marinero, hasta que quedes náufrago en una de esas orillas.

¿Cuántos barcos sumergidos llevas entre tus faldas?

En este naufragio, el sobreviviente puede ser todos y ninguno.

@LauraAlessR

260. Agua salvaje

Poema 260.

Agua salvaje.

 

los dientes hambrientos del ojo

cubiertos de hollín de seda

abiertos a la lluvia

todo el año

el agua desnuda

oscurece el sudor de la frente de la noche

el ojo está encerrado en un triángulo

el triángulo sostiene otro triángulo

 

el ojo a velocidad reducida

mastica fragmentos de sueño

mastica dientes de sol dientes cargados de sueño

 

el ruido ordenado en la periferia del resplandor

es un ángel

que sirve de cerradura a la seguridad de la canción

una pipa que se fuma en el compartimiento de fumadores

en su carne los gritos se filtran por los nervios

que conducen la lluvia y sus dibujos

las mujeres lo usan a modo de collar

y despierta la alegría de los astrónomos

 

todos lo toman por un juego de pliegues marinos

aterciopelado por el calor y el insomnio que lo colora

 

su ojo sólo se abre para el mío

no hay nadie sino yo que tenga miedo cuando lo mira

y me deja en estado de respetuoso sufrimiento

allí donde los músculos de su vientre y de sus piernas inflexibles

se encuentran en un soplido animal de hálito salino

aparto con pudor las formaciones nubosas y su meta

carne inexplorada que bruñen y suavizan las aguas más sutiles

 

Tristan Tzara.

 

Poeta y ensayista que nace en Rumania en 1896 y muere en Francia en 1963. Su verdadero nombre, aunque él lo negó rotundamente, parece ser Samuel Rosenstock. Fue miembro fundador del dadaísmo, junto con Hugo Ball, Marcel Jank, Jean Arp y otros. Escribió los considerados primeros textos Dadá y los manifiestos del movimiento. En 1922 se distanció de Breton y sus amigos, quienes querían hacer algo más constructivo, pero en 1929 volvió a juntarse con ellos en lo que se conocería como el movimiento surrealista.  Este poema pertenece a su libro de 1923, De nos oiseaux.

Hay mucho que decir de Tristan Tzara, de lo que creó más allá de su obra poética, de la ruptura que significó el movimiento dadaísta en la historia, de la necesidad humana que expresaba el vanguardismo en el momento histórico en el que estaban viviendo. Todo lo que concierne al agitado tiempo en el que se gestaron las vanguardias, las guerras mundiales y la industrialización; la necesidad de ruptura, de reorganizar el mundo me resulta muy interesante y se refleja, por supuesto, en el arte. El arte siempre habla de lo que se está viviendo, ¿qué nos dice el arte de hoy en día? Preguntémonos eso a ver qué estamos haciendo y qué está sucediendo con la cultura y la vida.

A pesar de que este libro es publicado un año antes de los Siete manifiestos Dadá, su estilo no parece cumplir la manera de escribir que recomienda Tzara en uno de sus manifiestos (Coja un periódico, coja unas tijeras, escoja en el periódico…), el poema tiene imágenes que sorprenden, que intrigan, que generan algo rítmicamente dentro de nosotros, que nos asombran. Sin signos de puntuación, nosotros mismos le damos el ritmo, y sentimos sus imágenes de una manera particular. El poema se mueve como un agua salvaje, y el encuentro también.

“su ojo sólo se abre para el mío/ no hay nadie sino yo que tenga miedo cuando lo mira”

@SaetasdeLuis

145. La palabra

Poema #145

La palabra

Aquel niño vivía serenamente
en su rincón de sombra provinciana. A la orilla
del mar, había aceptado la realidad y, bajo las estrellas,
la noche era solemne, dura y sola.
No recordaba ya sino navíos,
sino cansancio y faros a lo lejos. Tendido,
el mar se confundía con el hombre: bastaba
un soplo,
cerrar los ojos un instante, y perezosamente
todo el paisaje se desmoronaba,
daba lugar a sombras sucediéndose, o mejor,
era la muerte lo que sucedía.

¿Cómo salvarse entonces, vigilante
entre el terror y la serenidad?
¿Qué respuesta entregar a la noche, a lo desvanecido,
sino el relato privado de un proceso, efímero
como la misma infancia insolidaria?

A solas, juez y parte de la historia extinguida,
buscó en sí mismo la noticia exacta
de lo desconocido.
Y nació la palabra. Sólo entonces,
con negación y sin remordimientos,
halló una certidumbre verdadera.

 Carlos Sahagún 

Poeta español.  Nació el 4 de junio de 1938. Cursó estudios de Filosofía y Letras en Madrid. Ejerció la docencia como Catedrático de Lengua y Literatura Españolas en Segovia, Barcelona. Obtuvo los premios: Adonais en 1957, Boscán en 1960, Juan Ramón Jiménez en 1974, Provincia de León en 1978 y Nacional de Literatura en 1980. Su obra poética consta de cuatro poemarios: “Profecías del agua”, “Como si hubiera muerto un niño”, “Estar contigo” y “Primer y último oficio”.

Crear con el idioma, esa maravilla que hacen los escritores. Reinventarse, una y otra vez en la palabra escrita, trascendiendo. Esas historias que aguardan suspendidas por un poeta, por un novelista, cuentista, por un hombre que se da a la tarea de darles espacio, tiempo y trabajo; historias, imágenes que encuentran en la letra de un sujeto su pasaje a la inmortalidad. No perder la fuerza y trabajar diariamente por el lenguaje, por la magia de la palabra y el poder de llegar a otros a través de un libro.

Gracias a todos esos escritores, que enseñan que el mejor de los viajes se inicia entre las páginas de un libro. ¡Feliz día del libro y del idioma!

@LauraAlessR


90. [La memoria]

Poema #90.

La historia es un profeta con la mirada vuelta hacia atrás.

Eduardo Galeano.

La memoria

tiene sus rincones

espacios para poder llorar

y no rendirse.

Sus héroes verdaderos

esos que no nombramos

los que agotaron su aliento en cada pulso

aquí y allá

los que dieron paso a toda su sangre por una herida

los que no han dado forma a ninguna estatua

los de cruces desconocidas

los que nunca fueron encontrados

los que fueron hallados sin nombre, ni linaje

los que fueron ocultados

los que fueron soldados, ahora desconocidos

nos miran.

Con ojos que no caben en la muerte…

nos entregan una historia

una herida al sur

que nunca cicatriza.

 

María Alejandra Rendón.

 

Poeta y licenciada en educación, mención lengua y literatura, por la Universidad de Carabobo. Nació en Valencia, Venezuela, en 1986. Ha publicado “Sótanos” (2005) y “Otros altares” (2007).

En los rincones de la memoria, en la historia, en esos espacios donde tomamos aliento para seguir caminando con la herida abierta hay mucho más de lo que conscientemente conocemos. Para nosotros, que caminamos en una ciudad podrida, en un país que está lleno de “héroes verdaderos que no nombramos”, “que dieron paso a toda su sangre por una herida”, reconocer esta herida que no cicatriza y que recorre todo el sur, resulta importante.

Es una herida que nunca cicatriza, abierta, que nos separa y nos hace caminar por la vida como animales heridos, con nuestra historia sangrando. Los héroes verdaderos son, quizás, quienes ven “con ojos que no caben en la muerte”, que se atreven a denunciar y a hablar de lo que está en las calles y que agotan “su aliento en cada pulso”, haciendo lo que es posible para ellos, pequeños gestos con la esperanza de sanar la herida, mientras descansan en esos rincones, esos espacios para poder llorar y no rendirse, para seguir creyendo, creando, y haciendo lo (im)posible por un país que se escribe con V de violencia, dividido y cada día con más necesidad de sanar. No podemos callar ante la necesidad de conseguir una cura a esta herida que no cicatriza, una cura mediante el arte y la cultura, que denuncian y solucionan.

@SaetasdeLuis