547. Poesía vertical 24

Poema #547

Poesía vertical 24

Darlo todo por perdido.
Allí comienza lo abierto.

Entonces cualquier paso
puede ser el primero.
O cualquier gesto logra
sumar todos los gestos.

Darlo todo por perdido
Dejar que se abran solas
las puertas que faltan.

O mejor:
dejar que no se abran.

Roberto Juarroz

Fue un ensayista, traductor y crítico literario argentino. Nació el 5 de octubre de 1925. Fue miembro de número de la Academia Argentina de Letras y catedrático universitario por más de treinta años. Recibió varios premios entre los cuales destaca el Gran premio de honor de poesía de la Fundación Argentina de Buenos Aires. Fallece el 31 de marzo de 1995.

Dejar simplemente que la vida siga su ritmo. Sumarse al ritmo, a la marea. Viajar con la ola, morir una y otra vez en la arena. Entonces, cada momento es el primero y el último, cada palabra, origen y final.

@LauraAlessR

 

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381. Poema XXIX

Poema #381

Poema XXIX

En cada grano de arena hay un derrumbamiento de montaña.

Dulce María Loynaz

Poeta cubana. Nació en La Habana el 10 de diciembre de 1902. Doctora en leyes. Una de las principales figuras de la poesía lírica cubana y universal. Publicó sus primeros poemas en 1920. En 1986 recibió el premio Nacional de Literatura de su país, en 1991 el Premio de la Crítica y en 1992 el premio Cervantes, convirtiéndose desde entonces en directora de la Academia Cubana de la Lengua. Fallece el 27 de abril de 1997.

Del grano la montaña, de la arena el derrumbamiento. De lo pequeño a lo grande, en imagen y en palabra. Un poco de cartografía de la palabra y del significado. Poner en palabras la esencia de la vida.

@LauraAlessR

310. [Sobre la arena…]

Poema #310.

 

Sobre la arena trazo con mis dedos una doble línea interminable como señal de la infinita duración de este sueño

 

José Ángel Valente.

Poeta, ensayista y traductor español, nacido en Orense, en 1929. En un primer momento su poesía parece adscribirse a la de la llamada Generación de los años 50, pero luego cambia acercándose a lo que se conoce como “Poética del silencio”, con grandes exigencias verbales que se aproximan a la mística y buscan hablar desde la insuficiencia: decir más con cada vez menos palabras. Falleció en el año 2000.

Una línea que se desdobla sobre la arena haciendo un gesto efímero -tan efímero como puede ser cualquier cosa sobre la arena- que busca señalar el infinito. La arena, el sueño, la infinitud: grandes palabras que se escriben con minúscula, que no podemos abarcar por completo, que nos llenan de significado. Un leve trazo que busca señalar el infinito.

@SaetasdeLuis

265. Despedida del mar

Poema #265

Despedida del mar

Por más que intente al despedirme
guardarte entero en mi recinto
de soledad, por más que quiera
beber tus ojos infinitos,
tus largas tardes plateadas,
tu vasto gesto, gris y frío,
sé que al volver a tus orillas
nos sentiremos muy distintos. Agua
Nunca jamás volveré a verte
con estos ojos que hoy te miro.

Este perfume de manzanas,
¿de dónde viene? ¡Oh sueño mío,
mar mío! ¡Fúndeme, despójame
de mi carne, de mi vestido
mortal! ¡Olvídame en la arena,
y sea yo también un hijo
más, un caudal de agua serena
que vuelve a ti, a su salino
nacimiento, a vivir tu vida
como el más triste de los ríos!

Ramos frescos de espuma… Barcas
soñolientas y vagas… Niños
rebañando la miel poniente
del sol… ¡Qué nuevo y fresco y limpio
el mundo…! Nace cada día
del mar, recorre los caminos
que rodean mi alma, y corre
a esconderse bajo el sombrío,
lúgubre aceite de la noche;
vuelve a su origen y principio.

¡Y que ahora tenga que dejarte
para emprender otro camino!…

Por más que intente al despedirme
llevar tu imagen, mar, conmigo;
por más que quiera traspasarte,
fijarte, exacto, en mis sentidos;
por más que busque tus cadenas
para negarme a mi destino,
yo sé que pronto estará rota
tu malla gris de tenues hilos.
Nunca jamás volveré a verte
con estos ojos que hoy te miro.

José Hierro

Poeta español nacido en Madrid en 1922. Pertenece a la llamada primera generación de la posguerra. Recibió numerosos reconocimientos, entre ellos: Premio Adonáis en 1947, Premio Nacional de Poesía (1953 y 1999), Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1981, Premio Nacional de las Letras Españolas en 1990, Premio Cervantes en 1998, Premio Ojo Crítico en 1999, entre otros. Doctor Honoris Causa de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo en 1995 y en 2002 por la Universidad de Turín. En San Sebastián de los Reyes (Madrid) existe un busto del poeta frente al edificio que alberga la Universidad Popular José Hierro. En esta localidad tiene lugar el Premio Nacional de Poesía José Hierro. Fallece el 21 de diciembre de 2002.

Te despides del mar y te llevas a la mar por dentro.  No serán los mismos ojos, pero será el mismo río.

@LauraAlessR

189. El cuerpo y su doble

Poema #189

El cuerpo y su doble

Hay cuerpos que sólo se encuentran

en otro cuerpo. Están hechos

como las estrellas y el cielo. No

caben en una bóveda extraña.

No importan dónde se encuentren.

Son palmeras aisladas aspirando

su propia arena en el horizonte.

No se trata de sombras. No están

ni tan abajo ni tan lejos. Son

presencias reales, escrituras de piel

y dedos, cabellos y piernas.

Si coinciden un día,

en alguna ciudad lejana,

si son dejados solos,

en un espacio adecuado,

se aproximan,

se atraen, y al poco tiempo,

al otro lado del espejo,

se juntan, se hacen uno

y desaparecen.

Alejandro Oliveros

Escritor venezolano.  Nació en 1948, fundador de la revista “Poesía” y director de “Zona Tórrida. Revista de Cultura de la Universidad de Carabobo”. Enseña en la Escuela de Artes Plásticas “Arturo Michelena” y en la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela. Ha publicado extensamente en revistas nacionales e internacionales. Este poema pertenece a su libro “Poemas del cuerpo y otros”. Anteriormente publicados dos poemas de este libro en Trazos de la memoria.

Eso que nos contiene. El cuerpo y su lenguaje, sus decisiones. Un cuerpo que se ajusta a la medida de otro, una palmera que vigila el horizonte. Los cuerpos hablan entre sí, se entienden y armonizan como solo ellos saben. Dos cuerpos que pueden comunicarse en el encuentro. Cuerpos que esperan un momento, la coincidencia de un día, el acuerdo que les permita el espacio y el tiempo. Cuerpos que se aguardan, cuerpos que “no caben en una bóveda extraña”.  Ellos “se juntan, se hacen uno y desaparecen”. Ellos saben leerse entre sí las escrituras de piel.

@LauraAlessR

180. [Preguntas, Lesbia, cuántos besos tuyos]

Poema #180.

 

Preguntas, Lesbia, cuántos besos tuyos

me serían bastantes y de sobra.

Tantos como la arena que de Libia

yace con laserpicios en Cirene,

entre el ardiente oráculo de Júpiter

y el sepulcro del viejo y sacro Bato;

o tantos como estrellas que contemplan,

cuando calla la noche, los amores

furtivos de los hombres. Tantos besos

a este loco le bastan y le sobran:

que no puedan contarlos los mirones

ni echarles maldiciones envidiosas.

 

Catulo.

 

Poeta latino que nació en Verona en el año 87 a.C. y murió en Roma alrededor del 57 a.C., donde estudió, se enamoró de Clodia, casada con el gobernador de la Galia Cisalpina y hermana del tribuno Plubio Clodio Pulcro, enemigo de Cicerón. Ella aparece en sus versos con un nombre de valor métrico equivalente, Lesbia, que refiere a la afición común de los amantes a Safo de Lesbos. Continúa hablando de la misma manera amorosa que en otro de sus poemas, publicado anteriormente.

Algunos de los temas del otro poema publicado en el blog se repiten: los besos y su cantidad, la posibilidad de que los mirones los cuenten y, así, les echen maldiciones envidiosas, y el deseo de más que siempre tiene el enamorado. ¿Cuántos besos son suficientes, siquiera, cuántos bastarían para quedar satisfechos? Tantos como las estrellas o los granos de arena, porque resultan incontables. Entregarse al amor es entregarse a lo infinito, a lo inconmensurable. Nos entregamos a eso que nos envuelve y nos excede, nunca es bastante, nunca de sobra.

@SaetasdeLuis

160. Escrito en la arena

Poema #160.

Escrito en la arena.

 

Única misión

dejar rastros…

Gustavo Pereira.

Poeta y ensayista venezolano, nacido en Margarita en 1940. Es fundador del Departamento de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de Oriente. Doctorado en la Universidad de París, ha recibido numerosos premios como el Nacional de Literatura en el año 2000, y el Víctor Valera Mora en en su pasada edición del 2011. Fue director de la Revista Nacional de Cultura desde 1999 hasta el año 2002. Autor de más de más de veinte libros, hemos publicado varios poemas suyos.

Quizás la hoja en blanco es igual de efímera, pero aún así escribimos con esa misión en mente: “dejar rastros”. La vida es tan cambiante como la arena, y todo lo que hacemos resonará por un instante -o no- antes de desdibujarse en una nueva ola, y dar paso a algo distinto. Buscamos la manera de dejar huella o rastros, de perdurar, pero probablemente actuaríamos distinto si estuviésemos conscientes de que todo lo que hacemos es como escribir en la arena, a pesar de nuestra “única misión”. Puede que por eso sea la pasión ciega de vivir así.

@SaetasdeLuis