327. Sola, insegura…

Poema #327

Sola,
insegura,
apremiante
palabra,
casa sin atavío.

Para ella desearía
la fuerza
de los árboles.

Rafael Cadenas

Poeta y ensayista venezolano, nacido en Barquisimeto, en el año 1930. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1985, formó parte del grupo “Tabla Redonda” y dio clases en la Escuela de Letras de la UCV, entre otras muchas cosas. Entre sus obras se pueden nombrar: “Los cuadernos del destierro” (1960), “Falsas maniobras” (1966), “Intemperie” (1977), “Amante” (1983), “Dichos” (1992), “Gestiones” (1992), entre otros. Publicado varias veces en Trazos de la memoria.

Palabras son (se sienten) como mujeres… en ocasiones.

@LauraAlessR

139. Cara a cara

Poema #139

Cara a cara

En febrero lo vivo estaba inmóvil.

Los pájaros preferían no volar y el alma

roía en el paisaje como un barco

roza en el muelle al cual está amarrado.

Los árboles nos daban la espalda.

La altura de la nieve se medía con juncos.

Envejecían las huellas de pasos sobre el hielo.

Se derretía el lenguaje bajo un toldo.

 …

Un día algo llegó hasta la ventana.

Se detuvo el trabajo, yo levanté la vista.

Los colores ardían. Todo se dio vuelta.

El mundo y yo dimos un salto el uno hacia el otro.

Tomas Tranströmer

Poeta sueco nacido en Estocolmo, el 15 de abril de 1931. Es psicólogo, poeta y traductor. Su obra ha sido traducida en más de 50 lenguas. Entre sus poemarios podemos nombrar: El cielo a medio hacer (1962), La barrera de la verdad (1978), La plaza salvaje (1983), entre otros. Ha sido galardonado con numerosos premios, entre los cuales destaca el Premio Nobel de Literatura 2011. Se dice que su poesía toma como temas importantes la cotidianidad y lo natural. Ya publicados aquí dos poemas de él: “De marzo del ’79″ y “Garabatos de fuego”.

Poesía que entra por la ventana. Allá fuera de pronto brilla el mundo, entonces que entren los colores a casa y que se renueve el lenguaje. Hablar, ser, sentir al compás de la naturaleza. Materia cambiante que nos enseña cómo vivir el tiempo. Cambiar con ella, morir y renacer con ella.

Bien es cierto que hay tiempos en que pareciera detenerse el mundo, lo vivo queda inmóvil y el lenguaje se derrite, aún en esos momentos el sentimiento habla acompasado a la naturaleza, tiene algo que decir tanta quietud. Sin embargo, se deviene el cambio y uno de repente levanta la mirada, la pausa es ahora salto, “algo llegó hasta la ventana”.

@LauraAlessR