278. Ah, que tú escapes

Poema #278.

Ah, que tú escapes.

 

Ah, que tú escapes en el instante

en el que ya habías alcanzado tu definición mejor.

Ah, mi amiga, que tú no quieras creer

las preguntas de esa estrella recién cortada,

que va mojando sus puntas en otra estrella enemiga.

Ah, si pudiera ser cierto que a la hora del baño,

cuando en una misma agua discursiva

se bañan el inmóvil paisaje y los animales más finos:

antílopes, serpientes de pasos breves, de pasos evaporados,

parecen entre sueños, sin ansias levantar

los más extensos cabellos y el agua más recordada.

Ah, mi amiga, si en el puro mármol de los adioses

hubieras dejado la estatua que nos podía acompañar,

pues el viento, el viento gracioso,

se extiende como un gato para dejarse definir.

 

José Lezama Lima.

Poeta, novelista, cuentista y ensayista cubano. Nació en La Habana en 1910, donde falleció en 1976. Su novela “Paradiso” ha alcanzado una gran repercusión internacional desde su publicación en 1966. Su poesía es hermética y simbólica, con imágenes que generan extrañamiento y asombro. “Sólo lo difícil es estimulante” escribió, y con la oscuridad y complejidad de su brillante obra literaria procura transmitir su sistema poético del mundo, que crea y desarrolla a lo largo de su obra.

Ah, el primer poema que logré memorizar y que todavía recuerdo, casi siempre. El ejercicio de la memoria es importante. Se me hace muy difícil eso de aprender un poema entero, a pesar de que pueda ser breve. Aquellos que logro aprender suelen tener, entonces, un valor extra para mí.

El enigma prevalece, pero las imágenes calan hondo a medida que uno recita una y otra vez el poema. Se vuelve parte de uno, con o sin respuestas, e imágenes hermosas como esas “preguntas de estrellas recién cortadas que van mojando sus puntas en otra estrella enemiga” quedan grabadas en uno, ampliando las posibilidades y las perspectivas. Con mucho ritmo, Lezama Lima construye el poema con una serie de versos de ensueño llenos de chispa poética.

@SaetasdeLuis

247. Las hojas muertas

Poema #247

Las hojas muertas

Oh, me gustaría tanto que recordaras
los días felices cuando éramos amigos…
En aquel tiempo la vida era más hermosa
y el sol brillaba más que hoy.
Las hojas muertas se recogen con un rastrillo…
¿ves? no lo he olvidado…
Las hojas muertas se recogen con un rastrillo
los recuerdos y las penas, también.
Y el viento del norte se las lleva
en la noche fría del olvido
¿ves? no he olvidado
la canción que tú me cantabas.

Es una canción que nos acerca
tú me amabas y yo te amaba
vivíamos juntos
tú, que me amabas, y yo, que te amaba…
Pero la vida separa a aquellos que se aman
silenciosamente sin hacer ruido
y el mar borra sobre la arena
el paso de los amantes que se separan.

Las hojas muertas se recogen con un rastrillo.
Los recuerdos y las penas, también.
Pero mi amor, silencioso y fiel
siempre sonríe y le agradece a la vida.
Yo te amaba, y eras tan linda…
¿Cómo crees que podría olvidarte?
En aquel tiempo la vida era más hermosa
y el sol brillaba más que hoy
eras mi más dulce amiga,
mas no tengo sino recuerdos
y  la canción que tú me cantabas,
¡siempre, siempre la recordaré!

Jacques Prévert

Poeta y guionista francés, nace en 1900. Abandonó la escuela a los 14 años, permaneció un tiempo en la Marina y vivió la Primera y la Segunda Guerra mundial. Se dedicó a la bohemia y a diversos oficios mientras desarrollaba su gusto por la poesía y la escritura de otros estilos como guiones de películas y canciones que se volvieron famosas. Perteneció al movimiento surrealista, pero se separó por considerar a Breton muy autoritario. Fallece en 1977.

El placer de la palabra, el placer de la poesía. Esa infinita posibilidad de decir en el poema. El amor, el olvido, la poesía puede encerrar en sus versos un sentimiento. Y así, entre hojas sueltas, hojas de libros o cuadernos, la poesía espera paciente por el lector. Ese lector que avive el sentimiento, haciéndolo renacer en cada lectura. Poemas para ser recordados siempre, poemas como tiempos felices, como amores lejanos.

@LauraAlessR