503. Mes de mayo

Poema #503

Mes de mayo

Escribo, escribo, escribo
y no conduzco a nada, a nadie.
Las palabras se espantan de mí
como palomas, sordamente crepitan,
arraigan en su terrón oscuro,
se prevalecen con escrúpulo fino
del innegable escándalo:
por sobre la imprecisa escrita sombra
me importa más amarte.

Ida Vitale

Poeta y crítica uruguaya nacida en Montevideo en 1924. Estudió Humanidades. Fue profesora de literatura hasta 1973 cuando la dictadura la forzó al exilio. Es una de las voces principales de la llamada generación del 45, y en la actualidad, es uno de los nombres imborrables de la poesía hispanoamericana. Es autora de artículos periodísticos y de crítica literaria, así como de numerosas traducciones. Parte de su obra está contenida en los siguientes volúmenes: “La luz de esta memoria”, “Palabra dada”, “Oidor andante”, “Jardín de sílice”, “Plantas y animales”, entre otros.

Al colocar a contra luz los restos: notas, apuntes, borrones, trazos, se dibujan en la pared formas. Detalladas siluetas de cosas, animales, lugares, recuerdos, personas, entre otros. Cuánto aguarda en las sombras de la escritura, cuánto invade al escritor. Cuánta pasión juega a escondidas entre las letras hasta colocar un punto y vivir.

@LauraAlessR

483. Buscamos la palabra

Poema #483

Buscamos la palabra

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Buscamos la palabra como se busca un ángel

pero tras la puerta se erige el vacío  que conduce a otra puerta

.

Vamos de puerta en puerta con la sed de otro mundo

como si la eternidad fuera fanal en la niebla

.

Echamos los dados a los dioses y los dioses se esconden

.

Por donde pasamos sólo vuela un enjambre de abejas

.  aferradas a su canción pagana

.

Buscamos la poesía como se busca el cuerpo

 .  de la amante en las sombras

y la encontramos en el cuerpo de la amante en las sombras.

.

Gustavo Pereira

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Poeta, ensayista y crítico literario venezolano. Nació en Margarita en 1940. Fue miembro del grupo “Símbolo”. Ha recibido diversos reconocimientos, entre ellos: el Premio Municipal de Poesía de Caracas (1988), el Premio de la XII Bienal Literaria José Antonio Ramos Sucre (1997) y el Premio Nacional de Literatura de Venezuela (2000). En 2008, el Festival Mundial de Poesía (5ªedición) fue dedicado a Gustavo Pereira. Ya tenemos varios poemas de él publicados en Trazos de la memoria.

Buscamos la palabra entre el cielo y la tierra, entre las diversas posibilidades que ella nos brinda. La poesía la buscamos con pasión entre las sombras. Ella aguarda en el cuerpo, en el misterio que (a veces) hacemos nuestro.

@LauraAlessR

426. Gacela I. Del amor imprevisto

Poema #426.

Gacela I. Del amor imprevisto.

 

Nadie comprendía el perfume

de la oscura magnolia de tu vientre.

Nadie sabía que martirizabas

un colibrí de amor entre los dientes.

 

Mil caballitos persas se dormían

en la plaza con luna de tu frente,

mientras que yo enlazaba cuatro noches

tu cintura, enemiga de la nieve.

 

Entre yeso y jazmines, tu mirada

era un pálido ramo de simientes.

Yo busqué para darte, por mi pecho

las letras de marfil que dicen siempre,

 

siempre, siempre: jardín de mi agonía,

tu cuerpo fugitivo para siempre,

la sangre de tus venas en mi boca,

tu boca ya sin luz para mi muerte.

 

Federico García Lorca.

Poeta, dramaturgo y prosista granadino, parte de la Generación del 27. Nace en 1898 y muere ejecutado tras la sublevación militar de la guerra civil española, en el año 1936. Una “gacela”, según explica Emilio García Gómez, es principalmente empleada en la lírica persa y es un poema corto, con preferencia por el tema erótico, ajustado a determinados detalles técnicos, cuyos versos son más de cuatro y menos de quince. Pertenece a su libro “Diván del Tamarit”, que está dividio en dos secciones: gacelas y casidas.

Surgen siempres de los más inesperados lugares, la casualidad nos construye y nos desenvuelve. Entre el sueño, el ensueño y el encuentro, el camino se acorta, y uno ama también la despedida, la separación que no separa, el encuentro que ya no encuentra. Surge de muchas maneras el amor imprevisto.

@SaetasdeLuis

336. El vino del asesino

Poema #336.

El vino del asesino.

 

¡Ahora que ella ha muerto yo soy libre

y puedo emborracharme cuando quiera!

Cuando volvía a casa sin un céntimo

me destrozaba el alma con sus gritos.

 

Ahora soy dichoso como un rey;

el aire es puro, el cielo es admirable…

Recuerdo que también fue como éste

aquel verano en que la conocí.

 

Esta sed espantosa que me abrasa

para calmarse necesita al menos

de tanto vino como quepa allí,

en su tumba, lo cual no es decir poco:

 

en el fondo de un pozo la he arrojado,

y además he cubierto su cadáver

con piedras que formaban el brocal.

¡Intentaré olvidarla, si es posible!

 

Invocando amorosos juramentos

de los que nada puede desligarnos,

y para hacer las paces y volver

a la embriaguez de aquellos buenos tiempos,

 

le rogué que acudiera a aquella cita,

cita nocturna en un camino oscuro.

¡Y acudió! ¡Qué mujer más insensata!

¡Todos estamos más o menos locos!

 

Vi que era todavía muy hermosa,

aunque ya fatigada. En cuanto a mí,

la amaba demasiado. Y ésta fue

la razón de decirle: ¡Has de morir!

 

Nadie va a comprenderme. Sé que nunca

uno de esos obtusos borrachines

pensó en el desvarío de sus noches

hacer una mortaja con el vino.

 

Ninguno de esos crápulas, tan sólidos

como una de esas máquinas de hierro,

ni durante el invierno ni en verano

ha conocido el verdadero amor,

 

con sus encantamientos de negrura,

su cortejo infernal de mil temores,

sus frascos de veneno, con sus lágrimas,

sus ruidos de cadena y de osamenta.

 

¡Por fin me siento libre y estoy solo!

Esta noche estaré como una cuba;

y sin temor y sin remordimiento

me tenderé en el suelo una vez más

 

porque quiero dormir a pierna suelta.

Y las pesadas ruedas de los carros

con su carga de piedras y de fango

o los trenes rabiosos, bien podrían

 

mi culpable cabeza machacar

o dividir mi cuerpo en dos pedazos.

Yo me río de todo, del Demonio,

de Dios y de la corte celestial.

 

Charles Baudelaire.

Poeta, crítico de arte y traductor francés. Nació en 1821 y tuvo un pequeño y modesto funeral en el año 1867. Rompió con las formas poéticas clásicas y escribió sobre la modernidad, el arte, la cultura y la poesía. Quedó marcado para la historia como un “poeta maldito”, término que acuñó Paul Verlaine y que fue, en parte, tomado del poema “Bendición”, que inicia las “Flores del mal”, a las que pertenece el texto que compartimos hoy.

El vino nos hace revelarnos, hace que las máscaras caigan, que mostremos -a quien sepa leer- la profundidad de nuestro ser, lo que realmente somos. El vino del asesino lo hace celebrar su libertad, la distancia que finalmente lo ha liberado del yugo del amor y del sufrimiento, como él lo describe. ¿Seguirá la dicha a la mañana siguiente? ¿O seguirá la borrachera del asesino que, por fin, puede extenderse en ella hasta el fin de los tiempos? Este asesino se halla en un punto medio entre crápula y borracho (como él mismo dice), se cree incomprendido por todos, y se ríe de todo, está fuera de cualquier moralidad: sólo se debe al vino y a sí mismo. Tengan cuidado con lo que ocultan, porque puede aflorar cuando el vino les hable.

@SaetasdeLuis

159. Enséñame…

Poema #159

Enséñame,
rehazme
…………..a fondo,
avívame
…………. como quien enciende un fuego.

Rafael Cadenas

Poeta y ensayista venezolano, nace en Barquisimeto, en 1930. Ganó el Premio Nacional de Literatura en 1985. Ha traducido a grandes poetas como: Lawrence, Nijinski, Whitman, Cavafy, entre otros. Entre sus obras se pueden nombrar: “Los cuadernos del destierro” (1960), “Falsas maniobras” (1966), “Intemperie” (1977), “Amante” (1983), “Dichos” (1992), “Gestiones” (1992), entre otros. Publicado varias veces en Trazos de la memoria.

Es el fuego el principio. El fuego como el elemento de creación, elemento originario.  El germen en combustión.  Desde antes, como al principio, como si todo lo que supieras de mí fuera apenas de la materia de la que estoy hecho. Unos cuantos rasgos, unas líneas difusas. Rehazme, como en aquellos tiempos de absoluta intemperie.

@LauraAlessR

Les dejo el enlace para musicalizar este poema, cortesía de @SaetasdeLuis 

149. VI

Poema #149

VI

Yo soy la amante

Baraja
que salta de tu mano
y es oro
sota
y
reina
al mismo tiempo

Tu ojo ama la ilusión de empezar

Yo
soy la amante
Una y múltiple

Elena Vera

Poeta y ensayista venezolana. Nació en Caracas en 1939. Se crió en Ciudad Bolívar. Fue profesora de crítica literaria y latín. Obtuvo varios reconocimientos entre los cuales se pueden nombrar: Alfonsina Storni (1983), Premio Municipal de Literatura  (1986) y  Premio José Antonio Ramos Sucre (1980). También se desempeñó como presidenta de la Asociación de Escritores de Venezuela. Entre sus obras se encuentran: “El celacanto”, “De amantes”, “Sombraduras”, entre otros. Fallece en 1996. Ya publicados anteriormente: “III” y “VIII”.

Controversia, contradicción, enigma… Definitivamente mujer, en un juego de cartas nuevamente. Definitivamente amante. Orden y desorden, ¿en qué posición cayó la baraja? Pasión, acción que encanta y deleita., ella no se ha movido de la mesa.  Un juego que aún no empieza, ella y él frente a frente. Ella está en todas partes.

@LauraAlessR

89. III

Poema #89

III

Eres

espléndida pérdida

por donde el tiempo fluye

o

se detiene

a mi antojo.

Elena Vera

Poeta y ensayista venezolana. Nació en Caracas en 1939. Obtuvo varios reconocimientos entre los cuales se pueden nombrar: Alfonsina Storni (1983), Premio Municipal de Literatura  (1986) y  Premio José Antonio Ramos Sucre (1980). Fallece en 1996. Publicado anteriormente su poema “VIII”.

La sencillez del poema, estos breves versos que evocan la pérdida. Me agrada su ritmo, es como si uno pudiera sentarse al final de cada palabra.

Este poema pertenece al poemario “De amantes”, de allí que esa “espléndida pérdida” sea entrega  al amante, al compañero.  Ese instante en que mientras se pierde paulatinamente el control de las cosas aún queda “mi antojo”.  Lo que doy, te lo doy al ritmo de mi deseo. Es simple, como cualquier ridícula carta de amor que termine diciendo: “persiste este antojo de seguir perdiendo contigo.”

@LauraAlessR