207. Mátame

Poema #207

Mátame

No me beses, mi amor.

No me abraces, mi amor.

Si me amas

mátame, mi amor.

 

Anna Świrszczyńska

Poeta croata.  Nació en Varsovia el 7 de febrero de 1909. Creció  dentro de una familia humilde de artistas. Comenzó a publicar sus poemas en la década de 1930. Participó en la Resistencia polaca y publicó poemas en revistas clandestinas. En esos momentos, conoció al también poeta Czesław Miłosz. En el Alzamiento de Varsovia de 1944 colaboró como enfermera. Estas experiencias durante la guerra se reflejan en su obra Budowałam barykadę (Levantando la barricada, 1974), donde describe el dolor y el sufrimiento de aquel tiempo. Fallece el 30 de septiembre de 1984.

Límites insondables del amor. Abismos que se hacen palabras, voz. Sin besos, tampoco abrazos. Solo un ruego, una oración.

 @LauraAlessR

71. Naufragio inconcluso

Poema #71.

Naufragio inconcluso

Este temporal a destiempo, estas rejas en las niñas

de mis ojos, esta pequeña historia de amor que

se cierra como un abanico que abierto mostraba a la

bella alucinada: la más desnuda del bosque en el

silencio musical de los abrazos.

Alejandra Pizarnik

Poeta argentina nacida en Buenos Aires el 29 de abril de 1936.  Anteriormente publicado aquí su poema: “L’obscurité des eaux”.  Tradujo a autores como: Antonin Artaud, Henri Michaux, Aimé Cesairé, entre otros. Entre sus poemarios destacan: “La tierra más ajena” (1955),  “Árbol de Diana” (1962), “Los trabajos y las noches” (1965),  “El infierno musical” (1971),  “El deseo de la palabra” (1975). Fallece el 25 de septiembre de 1972 debido a una intensa depresión.

Ayer @SaetasdeLuis dijo que el momento del naufragio sucede cuando: “dos cuerpos se encuentran, y los amantes se entregan en el “fugaz epitafio de la espuma”, de dos carnes sumergidas una en la otra, enfrentadas.”  Y es quizás este naufragio el que ahora se aplaza y se pierde. Una historia de amor que se cierra… la misma que mostraba a una mujer entregada, a la más desnuda. Si, ella, la que quería escuchar la música de: “los enlazados cuerpos que zozobran / bajo una misma tormenta solitaria” E.M.

Y es que los naufragios están a merced de las mareas.  Ellas que saben del tiempo, esas aguas que si bien son opuestas al fuego lo propician o lo detienen.  Mareas que deslizan entre el roce de dos cuerpos o que conducen a dos barcos hacia diferentes horizontes.

@LauraAlessR