116. [Esta será mi venganza]

Poema #116.

 

Esta será mi venganza:

Que un día llegue a tus manos el libro de un poeta famoso

y leas estas líneas que el autor escribió para ti

y tú no lo sepas.

 

Ernesto Cardenal.

Poeta nicaragüense nacido en Granada en 1925. Licenciado en Filosofía y Letras por la UNAM. Desarrolló una vasta actividad cultural como poeta, escultor y antólogo, participando además en la lucha contra la dictadura. Una vez derrocado Somoza, fue nombrado Ministro de Cultura por el Régimen Sandinista. Obtuvo el Premio Pablo Neruda en 2009. Este es otro de sus epigramas, que se puede definir como una “composición poética breve en que con precisión y agudeza se expresa un solo pensamiento principal, por lo común festivo o satírico”, según dice el DRAE.

Una venganza tan sencilla, pero tan terrible a su vez, triste y lamentable. Quizás hay muchas líneas en la historia escritas con esa venganza tácita.

@SaetasdeLuis

108. [Cuídate, Claudia]

Poema #108.

 

Cuídate, Claudia,

cuando estés conmigo,

 

porque el gesto más leve,

cualquier palabra, un suspiro

 

de Claudia,

el menor descuido,

 

tal vez un día

lo examinen eruditos

 

Y este baile de Claudia

se recuerde por siglos

 

Claudia, ya te lo aviso.

 

Ernesto Cardenal.

Poeta nicaragüense nacido en Granada en 1925. Terminó el bachillerato con los Jesuitas y se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad Nacional Autónoma de México. Desarrolló una vasta actividad cultural como poeta, escultor y antólogo, participando además en la lucha contra la dictadura. Una vez derrocado Somoza, fue nombrado Ministro de Cultura por el Régimen Sandinista. Obtuvo el Premio Pablo Neruda en 2009.

Éste es uno de los famosos, y geniales, epigramas de Ernesto Cardenal. Un epigrama se podría definir como una “composición poética breve en que con precisión y agudeza se expresa un solo pensamiento principal, por lo común festivo o satírico”, según dice el DRAE.

Salir con alguien que tiene el oficio de escribir conlleva el riesgo del que habla el poeta aquí. Puede que hasta “el gesto más leve”, cualquier suspiro o palabra se convierta algún día en un texto estudiado por eruditos y recordado para la posteridad. Asimismo, es altamente probable que queden para el recuerdo de los estudiosos otros gestos y actitudes de la convivencia con el escritor. Ha pasado, pasa y pasará, con frecuencia, y uno debe entregarse al gesto y a la perspectiva de quien lo escribe, así que una advertencia para quienes salgan con escritoras o escritores: cuídense, puede que el menor gesto quede registrado para la posteridad. Ya están avisados.

@SaetasdeLuis

106. Luciérnagas

Poema #106.

Luciérnagas.

 

A las cinco de la tarde

cuando el resplandor se queda sin brillo

y el jardín se sumerge en el último hervor dorado del día

oigo el grupo bullicioso de niños

que salen a cazar luciérnagas.

 

Corriendo sobre el pasto

se dispersan entre los arbustos,

gritan su excitación, palpan su deslumbre

se arma un círculo alrededor de la pequeña

que muestra la encendida cuenca de sus manos

titilando.

 

Antiguo oficio humano

este de querer apagar la luz.

 

¿Te acordás de la última vez que creímos poder iluminar

la noche?

 

El tiempo nos ha vaciado de fulgor.

Pero la oscuridad

sigue poblada de luciérnagas.

 

Gioconda Belli.

 

Poeta y novelista nicaragüense nacida en Managua en 1948. Junto a Ernesto Cardenal y Claribel Alegría inició la renovación de la poesía en su país. Un marcado acento erótico impregna buena parte de su obra; así como un tono fuertemente político, puesto que se opuso abiertamente a la dictadura del general Somoza. Durante años fue refugiada política, y militó en el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

El conflicto entre la luz y la oscuridad ha existido desde el origen de los tiempos, en incontables mitos. “Antiguo oficio humano este de querer apagar la luz”, dice el poema, mostrando a la humanidad más inclinada hacia la oscuridad. En ocasiones, los niños, en su inocencia, son crueles en sus juegos porque buscan alcanzar los límites de todo lo que hacen, experimentar todo lo que podría pasar.

Continúa el conflicto en el poema. La fuerza de la juventud reside en creerse capaz de hacerlo todo, como de poder iluminar la noche entera. El tiempo, dice la poeta, se encarga de vaciarnos de ese fulgor, y de hacernos caer en cuenta de la vastedad. Pero -y es un “pero” clave, que mantiene la vida-, “pero la oscuridad sigue poblada de luciérnagas”. Quizás no seamos capaces de iluminar la noche, pero somos capaces de poblarla de luz.

@SaetasdeLuis