224. [Al perderte yo a ti, tú y yo hemos perdido]

Poema #224.

 

Al perderte yo a ti, tú y yo hemos perdido:

yo porque tú eras lo que yo más amaba

y tú porque yo era el que te amaba más.

Pero de nosotros dos, tú pierdes más que yo:

porque yo podré amar a otras como te amaba a ti

pero a ti no te amarán como te amaba yo.

 

Ernesto Cardenal.

Poeta, sacerdote y político nicaragüense nacido en 1925. Terminó el bachillerato con los Jesuitas y se licenció en Filosofía y Letras por la UNAM. Desarrolló una vasta actividad cultural como poeta, escultor y antólogo, participando además en la lucha contra la dictadura. Una vez derrocado Somoza, fue nombrado Ministro de Cultura por el Régimen Sandinista. Obtuvo el Premio Pablo Neruda en 2009. Un epigrama es una composición poética breve que expresa con precisión y agudeza un asunto usualmente festivo o satírico, es como la picada de una abeja.

Ambos pierden en una separación, pero indudablemente uno pierde más que el otro. El poeta, con otro de sus epigramas amorosos, realiza otra cruda venganza ante la amada, asegurándole que aunque él podrá amar a otras como la amó a ella, ella jamás encontrará alguien que ame como él. Soberbia pura.

@SaetasdeLuis

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211. Pequeñas lecciones de erotismo

Poema #211

Pequeñas lecciones de erotismo

 .

I
Recorrer un cuerpo en su extensión de vela
es dar la vuelta al mundo
Atravesar sin brújula la rosa de los vientos
islas golfos penínsulas diques de aguas embravecidas
no es tarea fácil  -si placentera-
No creas hacerlo en un día o noche
de sábanas explayadas.
Hay secretos en los poros para llenar muchas lunas

 .

II
El cuerpo es carta astral en lenguaje cifrado.
Encuentras un astro y quizá deberás empezar
a corregir el rumbo cuando nube huracán
o aullido profundo
te pongan estremecimientos.
Cuenco de la mano que no sospechaste

 .

III
Repasa muchas veces una extensión
Encuentra el lago de los nenúfares
Acaricia con tu ancla el centro del lirio
Sumérgete ahógate distiéndete
No te niegues el olor la sal el azúcar
Los vientos profundos
cúmulos nimbus de los pulmones
niebla en el cerebro
temblor de las piernas
maremoto adormecido de los besos

 .

IV
Instálate en el humus sin miedo
al desgaste sin prisa
No quieras alcanzar la cima
Retrasa la puerta del paraíso
Acuna tu ángel caído
revuélvele la espesa cabellera
con la espada de fuego usurpada
Muerde la manzana

 .

V
Huele
Duele
Intercambia miradas saliva impregnante
Da vueltas imprime sollozos piel que se escurre
Pie hallazgo al final de la pierna
Persíguelo busca secreto del paso forma del talón
Arco del andar bahías formando arqueado caminar
Gústalos

.

VI
Escucha caracola del oído
como gime la humedad
Lóbulo que se acerca al labio sonido de la respiración
Poros que se alzan formando diminutas montañas
Sensación estremecida de piel insurrecta al tacto
Suave puente nuca desciende al mar pecho
Marea del corazón susúrrale
Encuentra la gruta del agua

 .

VII
Traspasa la tierra del fuego la buena esperanza
Navega loco en la juntura de los océanos
Cruza las algas ármate de corales ulula gime
Emerge con la rama de olivo
Llora socavando ternuras ocultas
Desnuda miradas de asombro
Despeña el sextante desde lo alto de la pestaña
Arquea las cejas abre ventanas de la nariz

 .

VIII
Aspira suspira
Muérete un poco
Dulce lentamente muérete
Agoniza contra la pupila extiende el goce
Dobla el mástil hincha las velas
Navega dobla hacia Venus
estrella de la mañana
-el mar como un vasto cristal azogado-
Duérmete náufrago.

 

Gioconda Belli.

Poeta y novelista nicaragüense nacida en Managua en 1948. Junto a Ernesto Cardenal y Claribel Alegría inició la renovación de la poesía en su país. Un marcado acento erótico impregna buena parte de su obra; así como un tono fuertemente político, puesto que se opuso abiertamente a la dictadura del general Somoza. Durante años fue refugiada política, y militó en el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Sobre el cuerpo y su lenguaje. En el naufragio de dos cuerpos en uno, en el encuentro (desencuentro), permítase el despertar de los sentidos. Piel, miradas, gemidos, sabores se disponen para el baile de los cuerpos.  Detenerse en cada momento y dejar que el cuerpo hable por sí mismo.  Así, se conoce la libertad, cuando se es por instantes cuerpo. Después de entregarlo todo al ardiente deseo de las olas, “sin otro paraíso ni otro infierno que el fugaz epitafio de la espuma y la carne que muere en otra carne…” se duerme náufrago.

@LauraAlessR

154. [Yo he repartido papeletas clandestinas]

Poema #154.

 

Yo he repartido papeletas clandestinas,

gritando: ¡VIVA LA LIBERTAD! en plena calle

desafiando a los guardias armados.

Yo participé en la rebelión de abril:

pero palidezco cuando paso por tu casa

y tu sola mirada me hace temblar.

 

Ernesto Cardenal.

Poeta, sacerdote y político nicaragüense nacido en 1925. Terminó el bachillerato con los Jesuitas y se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad Nacional Autónoma de México. Desarrolló una vasta actividad cultural como poeta, escultor y antólogo, participando además en la lucha contra la dictadura. Una vez derrocado Somoza, fue nombrado Ministro de Cultura por el Régimen Sandinista. Obtuvo el Premio Pablo Neruda en 2009. Éste es otro de los famosos epigramas de Ernesto Cardenal, de los que hemos publicado algunos ya en nuestra página.

Sucede que, en ocasiones, son las cuestiones menos esperadas las que nos sacuden y nos hacen temblar, las que nos dejan inmóviles y asombrados, mientras que otras que deberían hacernos palidecer, las vivimos sin preocupación alguna. Y es que, quizás, nuestra alma presiente algo más allá de esos ojos, con más peligro que dictaduras y rebeliones. Enfrentamos al mundo con fiereza, pero nos tiembla el pulso ante la belleza que nos guía hacia el precipicio, y no podemos evitar seguir.

@SaetasdeLuis

116. [Esta será mi venganza]

Poema #116.

 

Esta será mi venganza:

Que un día llegue a tus manos el libro de un poeta famoso

y leas estas líneas que el autor escribió para ti

y tú no lo sepas.

 

Ernesto Cardenal.

Poeta nicaragüense nacido en Granada en 1925. Licenciado en Filosofía y Letras por la UNAM. Desarrolló una vasta actividad cultural como poeta, escultor y antólogo, participando además en la lucha contra la dictadura. Una vez derrocado Somoza, fue nombrado Ministro de Cultura por el Régimen Sandinista. Obtuvo el Premio Pablo Neruda en 2009. Este es otro de sus epigramas, que se puede definir como una “composición poética breve en que con precisión y agudeza se expresa un solo pensamiento principal, por lo común festivo o satírico”, según dice el DRAE.

Una venganza tan sencilla, pero tan terrible a su vez, triste y lamentable. Quizás hay muchas líneas en la historia escritas con esa venganza tácita.

@SaetasdeLuis

108. [Cuídate, Claudia]

Poema #108.

 

Cuídate, Claudia,

cuando estés conmigo,

 

porque el gesto más leve,

cualquier palabra, un suspiro

 

de Claudia,

el menor descuido,

 

tal vez un día

lo examinen eruditos

 

Y este baile de Claudia

se recuerde por siglos

 

Claudia, ya te lo aviso.

 

Ernesto Cardenal.

Poeta nicaragüense nacido en Granada en 1925. Terminó el bachillerato con los Jesuitas y se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad Nacional Autónoma de México. Desarrolló una vasta actividad cultural como poeta, escultor y antólogo, participando además en la lucha contra la dictadura. Una vez derrocado Somoza, fue nombrado Ministro de Cultura por el Régimen Sandinista. Obtuvo el Premio Pablo Neruda en 2009.

Éste es uno de los famosos, y geniales, epigramas de Ernesto Cardenal. Un epigrama se podría definir como una “composición poética breve en que con precisión y agudeza se expresa un solo pensamiento principal, por lo común festivo o satírico”, según dice el DRAE.

Salir con alguien que tiene el oficio de escribir conlleva el riesgo del que habla el poeta aquí. Puede que hasta “el gesto más leve”, cualquier suspiro o palabra se convierta algún día en un texto estudiado por eruditos y recordado para la posteridad. Asimismo, es altamente probable que queden para el recuerdo de los estudiosos otros gestos y actitudes de la convivencia con el escritor. Ha pasado, pasa y pasará, con frecuencia, y uno debe entregarse al gesto y a la perspectiva de quien lo escribe, así que una advertencia para quienes salgan con escritoras o escritores: cuídense, puede que el menor gesto quede registrado para la posteridad. Ya están avisados.

@SaetasdeLuis

106. Luciérnagas

Poema #106.

Luciérnagas.

 

A las cinco de la tarde

cuando el resplandor se queda sin brillo

y el jardín se sumerge en el último hervor dorado del día

oigo el grupo bullicioso de niños

que salen a cazar luciérnagas.

 

Corriendo sobre el pasto

se dispersan entre los arbustos,

gritan su excitación, palpan su deslumbre

se arma un círculo alrededor de la pequeña

que muestra la encendida cuenca de sus manos

titilando.

 

Antiguo oficio humano

este de querer apagar la luz.

 

¿Te acordás de la última vez que creímos poder iluminar

la noche?

 

El tiempo nos ha vaciado de fulgor.

Pero la oscuridad

sigue poblada de luciérnagas.

 

Gioconda Belli.

 

Poeta y novelista nicaragüense nacida en Managua en 1948. Junto a Ernesto Cardenal y Claribel Alegría inició la renovación de la poesía en su país. Un marcado acento erótico impregna buena parte de su obra; así como un tono fuertemente político, puesto que se opuso abiertamente a la dictadura del general Somoza. Durante años fue refugiada política, y militó en el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

El conflicto entre la luz y la oscuridad ha existido desde el origen de los tiempos, en incontables mitos. “Antiguo oficio humano este de querer apagar la luz”, dice el poema, mostrando a la humanidad más inclinada hacia la oscuridad. En ocasiones, los niños, en su inocencia, son crueles en sus juegos porque buscan alcanzar los límites de todo lo que hacen, experimentar todo lo que podría pasar.

Continúa el conflicto en el poema. La fuerza de la juventud reside en creerse capaz de hacerlo todo, como de poder iluminar la noche entera. El tiempo, dice la poeta, se encarga de vaciarnos de ese fulgor, y de hacernos caer en cuenta de la vastedad. Pero -y es un “pero” clave, que mantiene la vida-, “pero la oscuridad sigue poblada de luciérnagas”. Quizás no seamos capaces de iluminar la noche, pero somos capaces de poblarla de luz.

@SaetasdeLuis