394. Leyenda

Poema #394.

Leyenda.

 

Mis enemigas prudentes, mis guantes que decapitan días

lluviosos, un valle negro para la huida de mis sienes.

Anoche multitud de pájaros y bueyes invadieron estas

calles sumisas. Yo miraba y me decía: ‘Bajo la tempestad

una rueca hila niños delgados, el demonio enloquece las

aguas taciturnas’. Anoche yo no había nacido todavía. De

allí el desfile, las nupcias terriblemente lejanas, el parque de

fulminante rocío.

 

No existimos; sin embargo el mar aplacaría tu graciosa

cabellera, y los remolcadores izarían tulipanes llameantes

para abrevar en tus labios deshechos por el amor.

 

Juan Sánchez Peláez.

 

Elena y los elementos, su primer poemario, fue publicado en 1951. En 1922, en Altagracia de Orituco, nació este poeta venezolano que publicaría a lo largo de su vida una serie de libros que lo llevarían a obtener el Premio Nacional de Literatura en el año 1975. Vivió un tiempo en Chile, donde se relacionó con el grupo de poetas surrealistas La mandrágora.

Una sucesión de potentes imágenes relatan una historia que va de un pasado de ensueño a una inexistencia presente. El poema niega el mundo que abre, y aún así en él se mueven la noche, el amor, el (des)encuentro.

@SaetasdeLuis

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