358. Incendio

Poema #358.

Incendio.

 

A veces había un incendio y yo entraba en él

y salía ileso y seguía mi camino,

y para mí era tan solo otra cosa que hacer.

En cuanto a apagar el fuego, dejaba eso a los demás,

que se precipitaban a la oleada de humo con escobas

y mantas para sofocar las llamas. Cuando atravesaban el fuego

se amontonaban para hablar de lo que habían visto

-cuán afortunados habían sido al ser testigos de los lustres del calor,

cómo acallaban las cenizas, pero más aún por haber conocido la fragancia

del papel en llamas, el sonido de las palabras en su último respiro…

 

Mark Strand.

Poeta canadiense de nacionalidad estadounidense, nace en 1934 y se dedica a la poesía, la narrativa, el ensayo, la crítica del arte y la escritura en general. Ha traducido, entre otros, a Rafael Alberti y Carlos Drummond de Andrade. Fue designado Poeta Laureado de Estados Unidos por la Biblioteca del Congreso en 1990, en 1991 obtuvo el Premio Bollingen y en 1999 su poemario Blizzard of one obtuvo el Premio Pulitzer. Vive en Nueva York, donde es profesor de la Columbia University.

El papel en llamas, el sonido de las palabras en su último respiro, el ejercicio de adentrarse en el incendio y seguir el camino. Hay algo en el fuego, en su danza secreta, en sus misterios, que nos habla con otro aire, con otra fragancia que pocos llegan a conocer. En cuanto a apagar el fuego, dejo eso a los demás, quizás sólo hacía falta una escalera para incendios.

@SaetasdeLuis

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