329. Fragmento

Poema #329

Fragmento

Me pareció que las llamas de tus ojos
volarían conmigo hasta el alba.
No pude entender el color,
de tus ojos extraños.
Todo alrededor palpitaba
Nunca supe si eras mi enemigo, o mi amigo,
Y si ahora era invierno o verano.

Anna Ajmátova

Poeta rusa (1889-1966). Comienza a escribir poesía a los 11 años. Formó parte del acmeísmo, corriente poética que rompía con el simbolismo (de carácter metafórico) reafirmando el valor semántico de la palabra. Esta corriente formaba parte del renacimiento intelectual en Rusia a principios del siglo XX. Su vida fue trágica ya que sufrió los embates de la revolución rusa de 1917.

Ahora, ¿es invierno o verano? Temporada de encuentro. Fragmento de una percepción.

@LauraAlessR

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328. Niños

Poema #328.

Niños.

un niño hunde la mano en su fiebre y saca astros que tira al aire / y ninguno ve /

yo tampoco los veo /

yo sólo veo un niño con fiebre que tiene los ojos cerrados y ve

animalitos que pasan por el cielo / pacen en su temblor /

yo no veo esos animalitos /

yo veo al niño que ve animalitos /

y me pregunto por qué esto pasa hoy /

¿pasaría otra cosa ayer? / ¿se sacaría el niño mucha pena

del alma ayer? / yo sólo sé que el niño tiene fiebre /

tiene el alma cerrada y la hunde

en las cenizas que dejará porque ardió /

pero ¿es así? / ¿hunde su alma en las cenizas de sí? / un árbol

mira detrás de la ventana al sol /

hay sol /

detrás de la ventana hay un árbol en la calle /

ahora por la calle pasa un niño con una mano en el bolsillo del pantalón /

está contento y saca la mano del bolsillo /

abre la mano y suelta fiebres que ninguno ve /

yo tampoco las veo /

yo sólo veo su palma abierta a la luz /

y él / ¿qué ve? /

¿ve bueyes que tiran del sol? /

yo no sé nada /

no sé qué ve el niño de la mano en el pantalón /

ni el niño que tiene fiebre y ve los huesos del atlántico

y los huesos de todos los mares revueltos en su corazón /

yo no veo nada / no sé nada /

ni sé en qué día nací /

conozco la fecha pero no el día en que nací /

¿o ese día es este día en que muero por enésima vez? /

¿es este día en que todos los que han muerto

se vuelven a morir conmigo? / ¿o yo con ellos? /

¿en esta luz dulcísima y abierta? /

¿y qué hace el niño con esta luz en su palma? /

¿mientras todos trabajan para hacer dinero fuera de esta luz? /

¿encerrados afuera de esta luz que es imposible mirar sin una luz adentro? /

¿sin un amor con pena adentro? /

ahora pasan las cartas que nunca me escribiste /

hijo / vos /que tanto nacés de esta luz /

tus cartas tienen fiebres de las que no sé nada /

y nunca sabré nada /

parecen pajaritos que vuelan con tu serenidad /

astros que tiraste al aire y ninguno ve /

yo no los veo ni los ve mi dolor inseguro /

pensabas en una vida más limpia que ésta /

una vida que se podía lavar /

tender al sol de tu bondad /

una vida llena de rostros como viajes /

¿dónde están esos rostros / esos viajes? /

la vida está desnuda como un mar sin orillas /

y no puedo volver la vida atrás /

llevarla hasta tu cuna /

ni llevarla adelante /

yo soy menos real que la mesa donde como /

yo como para ser real como el árbol detrás de la ventana /

ahora un niño se le paró al lado /

saca la mano del bolsillo del pantalón /

abre su palma a la luz

y piensa que la muerte es la muerte

y no más que eso /

Juan Gelman.

Poeta y periodista argentino, nace en Buenos Aires en 1930. Ha sido galardonado con importantes premios como el Cervantes en el año 2007 y los iberoamericanos de poesía Ramón López Velarde (2003), Reina Sofía (2005) y Pablo Neruda (2005). Sale de Argentina en 1976, durante la dictadura militar, a México, donde fija residencia definitiva. En muchos casos es posible relacionar su voz poética con hechos y aspectos importantes de su vida, pues no se preocupa por separarlos.

Algunos de sus poemas más sentidos y con mayor impacto parecen surgir de una necesidad expresiva más fuerte, como sucede con este poema que tiene unas imágenes de singular belleza, impactando con una sencillez casi infantil. Habla con ese asombro que todavía tienen los adultos cuando se maravillan de la simpleza con la que viven los niños, aunque son incapaces ya de romper la frontera que los separa. Sin duda, conocer la vida, la ideología y los acontecimientos relevantes en la vida del poeta ayuda a comprender un poco más el dolor que quiere transmitir con imágenes como “yo soy menos real que la mesa donde como”. Que sean las palabras de Gelman las que hablen, mientras él, detenido, observa un mundo detrás de la ventana.

@SaetasdeLuis

327. Sola, insegura…

Poema #327

Sola,
insegura,
apremiante
palabra,
casa sin atavío.

Para ella desearía
la fuerza
de los árboles.

Rafael Cadenas

Poeta y ensayista venezolano, nacido en Barquisimeto, en el año 1930. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1985, formó parte del grupo “Tabla Redonda” y dio clases en la Escuela de Letras de la UCV, entre otras muchas cosas. Entre sus obras se pueden nombrar: “Los cuadernos del destierro” (1960), “Falsas maniobras” (1966), “Intemperie” (1977), “Amante” (1983), “Dichos” (1992), “Gestiones” (1992), entre otros. Publicado varias veces en Trazos de la memoria.

Palabras son (se sienten) como mujeres… en ocasiones.

@LauraAlessR

326. Definición

Poema #326.

Definición.

 

Podríamos tener una discusión sobre el amor.

Yo te diría que amo la curiosa manera

en que tu cuerpo y mi cuerpo se conocen,

exploradores que renuevan

el más antiguo acto del conocimiento.

 

Diría que amo tu piel y que mi piel te ama,

que amo la escondida torre

que de repente se alza desafiante

y tiembla dentro de mí

buscando la mujer que anida

en lo más profundo de mi interior de hembra.

 

Diría también que amo tus ojos

que son limpios y que también me penetran

con vaho de ternura o de preguntas.

 

Diría que amo tu voz

sobre todo cuando decís poemas,

pero también cuando sonás serio,

tan preocupado por entender

este mundo tan ancho y tan ajeno.

 

Diría que amo encontrarte

y sentir dentro de mí

una mariposa presa

aleteándome en el estómago

y muchas ganas de reírme

de la pura alegría de que existía y estás,

de saber que te gustan las nubes

y el aire frío de los bosques de Matagalpa.

Podríamos discutir si es serio

esto que te digo.

Si es una quemadura leve, de segundo,

tercer o primer grado.

Si hay o no que ponerle nombre a las cosas.

Yo sólo una simple frase afirmo

Te amo

 

Gioconda Belli.

Poeta y novelista nicaragüense. Nació en Managua en 1948. Se opuso a la dictadura de Somoza, por lo que fue condenada a prisión, lo que la llevó a refugiarse políticamente, primero en México y luego en Costa Rica. Perteneció desde 1970, año en el que dice que comenzó a escribir poemas, al Frente Sandinista de Liberación Nacional. Toda su obra poética está cargada de un fuerte erotismo y de un marcado tono femenino.

Di, mujer. Redefine este mundo, tan ancho y tan ajeno…

@SaetasdeLuis

325. Llamada viva

Poema #325

Llamada viva

Ponerse al margen
asistir a un pan
cantar un himno

menoscabarse en vano
abrogar voluntades
refrendar cataclismos

acompañar la soledad
no negarse a las quimeras
remansarse en el tomado

ir de lo ceñido a lo vasto
desde lo opaco a la centella
de comisión al sueño libre

ofrecerse a lo parco del día
si morir una hora tras otra
volver a comenzar cada noche

volar de lo distinto a lo idéntico
admirar miradores y sótanos
infligirse penarse concernirse

estar en busca de alma diferida
preparar un milagro entre la sombra
y llamar vida a lo que sabe a muerte.

Ida Vitale

Poeta y crítica uruguaya nacida en Montevideo en 1924. Estudió Humanidades. Fue profesora de literatura hasta 1973 cuando la dictadura la forzó al exilio. Es una de las voces principales de la llamada generación del 45, y en la actualidad, es uno de los nombres imborrables de la poesía hispanoamericana. Es autora de artículos periodísticos y de crítica literaria, así como de numerosas traducciones. Parte de su obra está contenida en los siguientes volúmenes: “La luz de esta memoria”, “Palabra dada”, “Oidor andante”, “Jardín de sílice”, “Plantas y animales”, entre otros.

Buscar la flor en el desierto, creer en ella. Ardua vida elegida, la del poeta.

@LauraAlessR

324. Consejo amistoso a un montón de jóvenes

Poema #324.

Consejo amistoso a un montón de jóvenes.

 

Vayan al Tibet.

Monten un camello.

Lean la biblia.

Tiñan sus zapatos de azul.

Déjense la barba.

Den la vuelta al mundo en una canoa de papel.

Suscríbanse al Saturday Evening Post.

Mastiquen sólo por el lado izquierdo de la boca.

Cásense con una mujer que tenga una sola pierna y aféitense con navaja.

Y graben su nombre en el brazo de ella.

 

Lávense los dientes con gasolina.

Duerman todo el día y trepen a los árboles por la noche.

Sean monjes y beban perdigones y cerveza.

Mantengan la cabeza bajo el agua y toquen el violín.

Bailen la danza del vientre delante de velas rosas.

Maten a sus perros.

Láncense a alcalde.

Vivan en un barril.

Pártanse la cabeza con un hacha.

Planten tulipanes bajo la lluvia.

 

Pero no escriban poesía.

 

Charles Bukowski.

Nace en Alemania en 1920 y a los dos años es trasladado a Los Ángeles, Estados Unidos, donde fallecerá en 1994. Es considerado uno de los grandes exponentes del “realismo sucio” norteamericano, así como de la literatura independiente. Publicó más de cincuenta libros, entre novelas, poemarios, cuentos y demás. Logro (sobre)vivir de su escritura por buena parte de su vida.

Una enumeración de imágenes de principio a fin: sugerencias alternativas a escribir poesía. Un consejo amistoso, dice, pero lleno del realismo sucio y de la ironía con la que escribe su poesía. Imágenes, en muchos casos, con chispa poética, que, en sucesión, van creando un texto que nos invita -entre líneas- a entrar en el mundo de la poesía, a rechazar el consejo que nos da y hacer posibles todas las cosas (si lo deseamos) de las que habla en el poema; realizarlas en ese mundo posible que creamos a partir del silencio y de la hoja en blanco. Todo puede ser poesía, hecho de cierta manera.

@SaetasdeLuis

323. Cine mudo

Poema #323

Cine mudo

No es que le falte
el sonido,
es que tiene
el silencio.

Fina García Marruz

Poeta cubana nacida en 1923. Publicó sus primeros poemas en los años cuarenta, como parte del grupo “Orígenes”, en el que también estuvo su esposo, Cintio Vitier. Obtuvo el doctorado en Ciencias Sociales en 1961, dedicándose entonces a la investigación literaria. Ha recibido numerosas distinciones entre las que destacan el Premio Nacional de Literatura de su país, en 1990, el Iberoamericano de Poesía “Pablo Neruda”, en el 2007 y el XX Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, en el 2011.

El silencio tiene algo que decir.
Hay palabras (imágenes) cargadas de profundos silencios.
En la vida hay silencios agradecidos y silencios que agradecer.

@LauraAlessR