287. Trofeos

Poema #287

Trofeos 

¿La pantera? Te había arrastrado ya,

en sus fauces, por Europa entera.

Como si te arrastrase entre sus patas,

tu boca abierta gritando, o ya no gritando más,

sólo dejándote arrastrar. Su auténtica presa

había saltado y huido. Así es que los colmillos,

ciegos de frustración,

aplastaron tu tráquea, estrangularon los sonidos. Las salpicaduras

Rorschach de aquellas secreciones

mancharon las páginas de tu diario. Tu esfuerzo por chillar

palabras se deshizo en oreada sangre

enriquecida por las adrenalinas

de la desesperación, el terror, o la furia escueta.

Cuarenta años después

el tufo de aquella fiera, emanando de tus secas páginas,

eriza los pelos del dorso de mis manos.

La emoción que hubo. La repentina

mirada que me clavó

a través de tus joyas de ámbar

cuando una vez te pillé desprevenida

y clavó sus fauces en mi cara. La tenacidad

que reclamaba el gran felino

sobre el marcado y la discapacitada

es un proceso químico – una combustión

de la materia prima del juicio.

Así es que se lanzó sobre ti. Sus huellas selváticas

señalaron tu página. Obviamente la sangre

era tu propia sangre. Riéndome

recibí yo todo su peso. Apenas sospechaba

que el ataque de un gran depredador

según los supervivientes paraliza a la víctima

en una ebria euforia. Aunque sonreía

mientras era arrastrado desenredé

cuidadosamente de entre sus dientes la cinta del pelo

y un aro de su oreja, como trofeos propios.

Ted Hughes

 

Poeta inglés. Nació el 17 de agosto de 1930 en Londres. Fue un poeta y escritor de libros infantiles. Considerado por la crítica como uno de los mejores poetas de su generación. Contrajo matrimonio con la poetisa estadounidense Sylvia Plath en 1956. La primera colección de Hughes fue “Halcón en la lluvia” en 1957. En 1959 ganó el premio. Su trabajo más significativo es “Cuervo”  de 1970. En “Cartas de cumpleaños”, su última colección, Hughes rompió su silencio acerca de Plath, detallando aspectos de su vida en común y de su propio comportamiento en aquella época. El arte de la portada pertenece a su hija Frieda. Fallece el 28 de octubre de 1998.

¿Quién es ella? La que habita en esa mujer, la que mira a través de esos ojos de ámbar. Para ella era una sombra blanca, para ti, una pantera. Sabias que ese animal hablaba por ella y emanaba de sus secas páginas. La otra también convivía contigo y, quizás, te dijo muchas más cosas que a ella. Pudiste ver que era felina, que era un ataque. Un animal se la llevaba a las profundidades. Retrataste cada detalle, logrando la cinta de su pelo y un aro de su oreja. Los trofeos ganados dan prueba de que existe otra y existe la lucha, qué tan profundo, qué tan alto.

@LauraAlessR

Anuncios

Un pensamiento en “287. Trofeos

  1. Pingback: 392. Olmo | Trazos de la memoria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s