172. Sólo para decir

Poema #172.

Sólo para decir.

 

Que me comí

las ciruelas

que estaban

en la nevera

 

y que

tal vez

guardabas

para el desayuno

 

Perdóname

estaban deliciosas

tan dulces

y tan frías.

 

William Carlos Williams.

Ejerció como médico y escribió dramas y prosa antes de convertirse en uno de los poetas más innovadores del siglo XX. Nació en Nueva Jersey, Estados Unidos, en 1883 y falleció en 1963. Se asocia en sus primeros años al modernismo y al imaginismo, pero pronto abandona la veta experimental para jugar con las posibilidades coloquiales del inglés. Su buen oído para los ritmos naturales del inglés, que se evidencia en toda su obra, le permite liberarse de la métrica de la versificación y hacer al lenguaje fluir en el poema.

Con absoluta cotidianidad y sencillez, el poema transmite igualmente su cualidad de poema, que resulta innegable. No habla de un tema rebuscado, no es hermético, no es trascendental, no es más que una nota que podría encontrarse cualquier mañana en la nevera, y es más que eso: en la construcción del poema, la selección de las palabras y el lenguaje, el ritmo y la estructura resalta la belleza de las mismas. Y así, brota la poesía de la cotidianidad.

@SaetasdeLuis

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s