11. Oficio puro

Poema #11.

Oficio puro

Cómo camina una mujer que recién ha hecho el amor

En qué piensa una mujer que recién ha hecho el amor

Cómo ve el rostro de los demás y los demás cómo ven el rostro de ella

De qué color es la piel de una mujer que recién ha hecho el amor

De qué modo se sienta una mujer que recién ha hecho el amor

Saludará a sus amistades

Pensará que en otros países está nevando

Encenderá y consumirá un cigarrillo

Desnuda en el baño dará vuelta

a la llave del agua fría o del agua caliente

Dará vuelta a las dos a la vez

Cómo se arrodilla una mujer que recién ha hecho el amor

Soñará que la felicidad es un viaje por barco

Regresará a la niñez o más allá de la niñez

Cruzará ríos montañas y llanuras noches domésticas

 

Dormirá con el sol sobre los ojos

Amanecerá triste alegre vertiginosa

Bello cuerpo de mujer

que no fue dócil ni amable ni sabio.

Víctor Valera Mora

Poeta venezolano, conocido como “El chino” Valera Mora, nacido en Valera un 20 de septiembre de 1935, estudió sociología en la Universidad Central de Venezuela. Poeta de los años sesenta y fundador de la  Pandilla de Lautréamont. Se dice que su poesía se revela frente a la tendencia de la época. Fue preso político de Marcos Pérez Jiménez entre los años 1953 y 1958. Fue Premio CONAC de Poesía en 1980 y fallece en 1984. Lleva su nombre el Premio Internacional de poesía Víctor Valera Mora, que actualmente va por su tercera edición, siendo el ganador de este año el venezolano Gustavo Pereira.

El misterio… descifrar las siluetas de una mujer cuando se acomoda o levanta de la cama del amante…  Ellos, quizás, intentan detallar: las miradas, los gestos, la posición de las piernas, de las manos… pero cómo siente una mujer, es indecible.  Ellas son tan indefinibles después de hacer el amor… son el reposo de la llamarada y su sentir se esconde como el fuego que consume la brasa. Seguramente ella podría resumirse en una sola palabra, claro está, impronunciable.  Una mujer sabe cuándo ha hecho el amor y cuándo le han hecho el amor, ella sabe la diferencia,  conoce cómo siente ella cómo siente el otro y los gestos cambian en cada caso; pero la verdad le pertenece.

Ella pareciera acercarse a su elementalidad, es  maleable y cambiante, es simple para sí misma. Deja entonces que su cuerpo y su piel conversen, se den.  Un cuerpo que habla por sí solo, con lenguaje que sólo él conoce, desde siempre, desde antes…

Poeta te detienes en el cuerpo, cuerpo de mujer, porque después de la entrega eso es todo lo que ella es… Como dice Rafael Cadenas: “Sólo he conocido la libertad por instantes, cuando me volvía de repente cuerpo…” Contradicción exacta y propicia, entregar todo para ser libre. Cuando ella se vuelve, entonces: asible, alcanzable, aprehensible; cuando ella se lo permite, es libre. Toda su corporeidad es entregada. Ya no está en ella y, sin embargo, es más ella que nunca.

Pregunta el poeta por la mujer, por cómo siente la mujer… evoca  al misterio, uno del que ella es guardiana.

@LauraAlessR

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